La hija del difunto ex presidente John F. Kennedy, Caroline Kennedy, se acercó sin problemas a la confirmación del Senado para ser la próxima embajadora de Estados Unidos en Japón, y prometió mantener el legado de su padre con humildad.

Kennedy dijo con su voz suave a la Comisión de Relaciones Internacionales el jueves que si es confirmada trabajará para fortalecer los importantes lazos entre Estados Unidos y su aliado asiático en el comercio, las fuerzas armadas y los intercambios educativos.

Japón es el cuarto socio comercial de Estados Unidos y aloja a la 7ma Flota de la Armada y a 50.000 soldados estadounidenses.

Acompañada por su esposo, Edwin Schlossberg, su hijo Jack y su hija Tatiana, Kennedy dijo que entendía su responsabilidad por mantener los ideales de su padre: "Un gran compromiso con el servicio público, un Estados Unidos más justo y un mundo con más paz".

Su padre hizo su servicio militar en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial combatiendo contra las fuerzas japonesas. La hija dijo que de ser confirmada "me sentiré honrada de mantener su legado de alguna manera mínima y representar los poderosos lazos que unen a nuestras dos sociedades democráticas".

Subrayó la importancia de su nominación a 50 años de la presidencia de su padre, enfocándose en su presidencia en vez de su asesinato el 22 de noviembre de 1963.

Kennedy fue interrogada amablemente por los republicanos y los demócratas en la comisión, lo que dejó entrever que no enfrentó obstáculos para su confirmación. Incluso algunos senadores dijeron que sería una "gran" embajadora.

Kennedy dijo que su padre quería ser el primer presidente estadounidense en hacer una visita oficial a Japón, especialmente porque era un veterano de la Segunda Guerra Mundial. Kennedy dijo que visitó Japón en 1978 con su tío el senador Ted Kennedy, y que se sintió conmovida por una visita a Hiroshima. En la audiencia también estuvo la viuda del senador, Vicki Kennedy.

"Este es decididamente un momento importante en la historia de la relación Estados Unidos-Japón", dijo. "Japón disfruta de un periodo de estabilidad política y renovación económica y desea aumentar la inversión y el comercio con Estados Unidos".

El presidente Barack Obama eligió a Kennedy, de 55 años, abogada y editora de libros populares, para el puesto diplomático. De ser confirmada sería la primera mujer en un puesto en el que muchos otros estadounidenses prominentes han servido para fortalecer un vínculo asiático vital para el país, incluyendo al fallecido senador Mike Mansfield, y los ex senadores Walter Mondale y Howard Baker así como el ex representante Tom Foley.

De ser confirmada, Kennedy reemplazará a John Roos, un abogado poderoso de Silicon Valley y uno de los principales financiadores de la campaña de Obama.

La confirmación de Kennedy a la embajada llevaría a una tercera generación de su familia a un puesto diplomático estadounidense. Su abuelo Joseph P. Kennedy fue embajador en Gran Bretaña durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt, mientras que su tía Jean Kennedy Smith fue embajadora en Irlanda durante la presidencia de Bill Clinton.