Regresa el sueño distópico de Miller: "Mad Max: Fury Road"

Tres décadas y media es mucho tiempo para una pesadilla.

Sin embargo, es el periodo transcurrido en el mundo brutal, desolado y post-apocalíptico de "Mad Max" a elevadas temperaturas desérticas, en la mente de George Miller.

La primera película "Mad Max" con Mel Gibson salió en 1979 y le siguieron dos más: "Mad Max: The Road Warrior" en 1982 y "Mad Max: Beyond Thunderdome" en 1985.

El viernes, Miller estrenará su regreso al severo paisaje distópico de "Mad Max" con "Fury Road", que es tanto una secuela como el primer capítulo de una nueva serie.

"Cuando alguien crea personajes lo persigue el mundo imaginario, lo acecha, en las más profundas hendiduras de su inconciencia", declaró Miller en entrevista reciente desde su casa en Australia.

"Filmar la película fue muy familiar en muchos sentidos, pero en las tres décadas que pasaron desde la última, todo ha cambiado".

""El mundo ha cambiado. Todos hemos cambiado igual que los cinéfilos han cambiado. El mundo y el lenguaje han cambiado en la cinematografía. Y me atrevo a decir que yo (también) he cambiado", agregó.

En "Mad Max: Fury Road" Tom Hardy reemplaza a Mel Gibson. En la nueva cinta sale de primera vez Charlize Theron en el papel de Furiosa, una mujer que conduce un camión de carga llamado "the War Rig" (Plataforma de Guerra).

Con un presupuesto de unos 150 millones de dólares, la nueva entrega de Mad Max es un espectáculo con escenas magníficas que superan las de los capítulos anteriores.

"Es la película de acción de un hombre sabio, que toma su sabiduría de un anciano sabio, que al mismo tiempo tiene la temeridad y anarquía de un espíritu joven dispuesto a desafiarse a sí mismo", dijo Hardy. "Si Obi-Wan Kenobi podría hacer una película de acción, sería ésta. O Yoda".

En todos los demás aspectos, "Fury Road" se apega a la estética básica y austera de la "Mad Max" inicial.

Max es un conductor solitario al volante de un Ford Falcon que recorre un páramo neo-medieval en el que escasean el combustible y el agua.

Sin embargo, "Mad Max" se diferencia de otras películas post-apocalípticas en su bravuconería cinematográfica.

Es un éxito taquillero filmado con imaginación y brinca directo a la acción. "Un Western sobre ruedas", es como a Miller le gusta llamarla. "Fury Road" es básicamente una implacable persecución sobre ruedas durante tres días.

"La estrategia de esta película fue hacer una persecución larga y ver qué puede uno aprender de los personajes, sus relaciones y el mundo a la fuga", dije Miller. "Depende de todas las herramientas del cine. Me gusta pensar que hemos hecho una película de cine".

En lugar de confiar en efectos digitales, Miller exigió a su equipo y dobles que hicieran lo más posible sin imágenes animadas por computadora.

Eso le da a "Fury Road" un realismo crudo que suele faltar en películas de acción, aunque también implica una producción prolongada y agotadora que se remonta a 2012 seguida de amplias tomas nuevas efectuadas a finales de 2013.

"Fue una filmación técnica y logísticamente difícil", declaró Theron. "Es su mundo y este mundo lleva muchos años dentro de él. Es su proyecto favorito".

Hardy, quien está contratado para tres secuelas más de "Mad Max" si se es que se filman, está muy entusiasmado de la extravagancia de la película y está encantando de ser "un eslabón en el imaginario de Miller".

Para Miller, volver al escenario de su infierno apocalíptico fue un regreso feliz.