Gobierno interviene una cárcel venezolana

El gobierno decidió la intervención de la cárcel de Sabaneta, en el estado occidental del Zulia, en la que a principios de semana hubo una violenta riña y donde permanecen retenidos 387 familiares de los presos, anunció el jueves la encargada del ramo.

La ministra de Servicios Penitenciario, Iris Varela, dijo a la prensa que el gobierno decidió intervenir la cárcel de Sabaneta y la evacuación de los centenares de reos que la habitan.

"La intervención indica que hay que desalojarlo (el penal) y luego ir a una requisa profunda y garantizar que ahí no queden armas", indicó Varela tras exhortar a los presos a salir de manera voluntaria de la cárcel para ser trasladados a otros centros penitenciarios del país. La funcionaria señaló que más de 500 reclusos han abandonado la cárcel donde están recluidos unos 1.900 internos.

El lunes pasado hubo en el penal una violenta riña entre los presos, que en su mayoría estaban armados, por el control de la instalación, con un saldo de 16 reos muertos.

"En Sabaneta hubo una guerra interna por grupos criminales que no tienen el mínimo respeto por la vida, con esas personas se ha intentado dialogar para que depongan la agresión y permitan la requisa, pero se resistieron. El Estado no se puede quedar de brazos cruzados con esta situación y por ello se ha tomado esta decisión", dijo Varela.

La mayoría de las cárceles venezolanas son controladas por bandas de presos que poseen potentes armas, municiones y granadas que ingresan a los centros gracias a la complicidad y la corrupción de funcionarios civiles y militares.

Las autoridades han incautado cientos de armas y municiones en las tomas de cinco cárceles desde mediados de 2011.

La ministra informó que en la cárcel de Sabaneta permanecen 387 familiares de los presos, de los cuales 56 son niños, y pidió la salida de esas personas. Los familiares entraron al penal durante el horario de visita del pasado domingo y se quedaron en el centro para acompañar a los reclusos.

Durante 2012 se reportaron 591 muertos y 1.132 heridos en las cárceles venezolanas, lo que representó un aumento de 5,5% en relación con el año anterior, según cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones.

En el país funcionan 33 cárceles con capacidad nominal para 16.539 reclusos, pero la población penal es en este momento tres veces mayor que esa cifra.