Un recorrido por las casas barco de Neruda

La turista brasileña Cristiane Stekel de pie junto a la cama del poeta chileno Pablo Neruda, miraba las olas del mar bravo por la ventana. La cama está colocada de manera tal que el sol sale por su cabecera y se mete por sus pies.

El poeta ganador del premio Nobel vivía fascinado con el océano pero prefería ser un "marinero en tierra" al incorporar detalles como la cama perfectamente colocada en su casa favorita en el pueblo costero de Isla Negra, a unos 110 kilómetros (70 millas) al oeste de Santiago de Chile.

"No hay forma de no inspirarse y producir grandes poemas con esta vista maravillosa", dijo Stekel, de 35 años, abogada y admiradora de la poesía de Neruda. "Yo conocía su obra, pero ahora puedo conocer su historia mejor porque parece que todavía está vivo en esta casa".

A más de 40 años de su muerte, los poemas de amor de Neruda y su vida aventurera inspiran y atraen a cerca de 400.000 visitantes anuales de todo el mundo a sus tres casas. Neruda escribió en las tres y ellas son una ventana a sus pasiones y excentricidades.

En Isla Negra, construida sobre un acantilado rocoso a la orilla del Pacífico, los turistas pueden "navegar en tierra", como diría Neruda, viajar con su gran colección de mascarones de barcos, mapas antiguos, compases y conchas de todos los tamaños.

Sus otras dos casas con temas náuticos, en el puerto de Valparaíso y en la capital, Santiago, tienen techos bajos, ventanas hechas con claraboyas de barco y un montón de recuerdos.

De estatuas polinesias a máscaras africanas, pipas y mariposas, los objetos de Neruda dan a los visitantes una idea de los amores, las travesías, las fiestas escandalosas y la curiosidad de niño de uno de los poetas más prolíficos del siglo XX.

La entrada principal de Isla Negra tiene conchas y caracoles en el piso que Neruda recogió de la playa. El poeta bromeaba con los visitantes y les decía que estaban ahí para darles un buen masaje de pies.

Sus vitrales fueron elegidos por Neruda para que pudiera ver el mar de diferentes colores. En "Una casa en la arena", un libro dedicado a Isla Negra, Neruda escribe sobre una "musa" en la sala: Maria Celeste, un mascarón de roble de un bote que navegaba el río Sena en París. El poeta decía que la musa lloraba durante el invierno.

Los salones de la casa tienen barcos en botellas y arena de las playas brasileñas, un regalo del escritor Jorge Amado. Fuera está el más grande juguete de Neruda: un motor de tren que el poeta trajo arrastrándolo con bueyes y jeeps.

"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir", escribió Neruda en sus memorias. "El niño que no juega no es un niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta".

Neruda, cuyo nombre verdadero era Neftalí Reyes Basoalto, nació en 1904 en Parral, una ciudad del centro de Chile. Cambió su nombre para ocultar su escritura a su padre, un trabajador de ferrocarril, que no estaba de acuerdo con que escribiera. Aunque es más conocido por sus poemas de amor, Neruda también fue diplomático, político de izquierda y amigo del presidente socialista Salvador Allende, a quien derrocaron y murió durante el golpe militar de 1973.

A los 69 años, cuando padecía de cáncer de próstata, Neruda se vio traumatizado por la persecución a sus amigos y planeaba exiliarse, pero murió bajo circunstancias sospechosas a 12 días del golpe militar.

La muerte de Neruda fue tran controvertida, que en 2013 su cuerpo fue exhumado de su lugar de entierro en Isla Negra para hacerle pruebas. No se encontraron resultados de que hubiese sido envenenado, como algunos sospechaban, pero las disputas legales han impedido que el cadáver vuelva a ser enterrado.

"La vigencia de Neruda es muy importante. Tiene la fuerza de su poesía, la connotación política y el hecho de su muerte después del golpe militar, todo eso creo una leyenda", dijo Fernando Sáez, director ejecutivo de la Fundación Neruda, que supervisa sus casas.

Neruda eligió la ubicación de su casa en Santiago porque la naturaleza que la rodea le evocaba su infancia en el sur de Chile. La llamó "La Chascona", o desaliñada en quechua, en referencia al cabello rizado de Matilde Urrutia, una amante que se convirtió en su tercera esposa. En una de sus paredes hay un retrato de Urrutia del mexicano Diego Rivera, que incluye la silueta de Neruda en su cabello.

Unas copas portuguesas de vidrio multicolor, que según Neruda le daban al agua un mejor sabor, se pueden ver en el comedor. Su premio Nobel de 1971 está detrás en la biblioteca de la casa.

La casa de Neruda en Valparaíso se llama "La Sebastiana" y está sobre un cerro tan empinado que los visitantes tienen que llegar por unas escaleras. Construyó la casa con la idea de tener un "lugar tranquilo para escribir" con vista al mar en todas las direcciones, incluso en las ventanas de su baño con azulejos verdes, blancos y azules.

Dentro de esa casa está su primera máquina de escribir, un retrato del poeta estadounidense Walt Whitman, al que Neruda consideraba su padre literario, y "la nube" su silla favorita para ver al mar.

El océano Pacífico era "tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte", escribió Neruda. " Por eso lo dejaron frente a mi ventana".

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En internet

http://www.fundacionneruda.org