Patricia Reyes Spíndola retrata melodrama del cáncer de mama

Patricia Reyes Spíndola ha sido actriz de telenovelas como "Teresa", "El vuelo del águila" y "Pueblo chico, infierno grande", pero uno de sus más recientes melodramas fue real y se desarrolló en un hospital, cuando le diagnosticaron cáncer de mama.

"Yo lo pongo como un melodrama mexicano porque mi manera de poder desarrollar esta idea... tenía que ser una analogía con algo que yo conociera, entonces hice una analogía con las telenovelas", dijo a The Associated Press la actriz ganadora de cuatro premios Ariel por películas como "Los motivos de la luz" y "La reina de la noche".

"Empezó como una telenovela: voy a preguntar por un castillito y luego del castillito sale que tengo cáncer y de ahí se va haciendo todo", señaló sobre la forma en la que comenzó su encuentro con esta enfermedad cuando fue a que le leyeran el Tarot para saber si se mudaba a un "castillito" de la colonia Roma.

El estudio, relató, lo hizo sólo porque su hermana se lo programó pero no era algo que acostumbrara, muy a su pesar.

Su cáncer fue diagnosticado en noviembre. Un mes antes, en el "octubre rosa" de la lucha contra el cáncer de mama, había participado en una cena con activistas.

"Efectivamente no me hacía revisiones y ese día le miento a la prensa", dijo la actriz que hasta entonces sólo se había hecho dos revisiones en toda su vida. "Esa noche yo ya traía cáncer".

Al año siguiente la invitaron a la misma cena pero como sobreviviente, para dar su testimonio.

"Quisiera que las mujeres tomaran conciencia que no hay que dejarse, en mi caso fue una suerte que fuera yo al doctor a tiempo, pero el cáncer es una enfermedad silenciosa y muy rápida, si la tomas a tiempo no es una sentencia de muerte", sostuvo.

El melodrama de Reyes Spíndola no estuvo exento de intrigas, pues decidió que no le contaría a su madre, quien pasa los 80 años, que estaba en tratamiento. Gracias a sus artilugios de actriz y la ayuda de sus conocidos pudo evitar que se diera cuenta.

"Sigo creyendo que hice bien en evitarle ese dolor a mi mamá. Sin embargo, yo siempre estuve cerca, iba a que me diera la bendición", explicó la actriz, quien finalmente le confesó la enfermedad cuando ya había pasado por sus momentos críticos.

Si bien optó por mantener a su madre al margen, contó con la ayuda de sus amigos y de su pareja.

"Creo que en todos los momentos de la vida en que uno se siente vulnerable o está sucediendo algo crítico es importante tener a los amigos, a la familia y una pareja que te apoye, yo me siento bendecida porque tuve las tres cosas", apuntó.

Agregó que "nunca fui a una terapia sola, siempre había alguien que amorosamente me acompañaba, siempre, me siento afortunada de darme cuenta que sí, el cáncer puede ser una fuente de amor".

Ese amor, dijo, la ha llevado a una necesidad de hablar con otros pacientes sobre su experiencia. "Estoy dándome ese tiempo que a lo mejor antes no me daba para compartir con otras personas".

El tratamiento de Reyes Spíndola tuvo su dosis de glamour pues en el mismo hospital donde llevaba a cabo estaba atendiéndose la cantante Daniela Romo por la misma enfermedad. En su libro donde relata la enfermedad "La vuelta da muchas vidas" cuenta el contacto, principalmente telefónico, que sostuvieron en esos momentos.

"La única vez que yo la vi en ese periodo fue como lo relato en el libro", dijo Reyes Spíndola quien recordó que se dieron un gran abrazo mientras Romo le enseñó su cabeza sin su emblemática cabellera larga y ella su pecho izquierdo operado.

"Yo me siento ahora mucho más cercana a ella... me da tanto gusto verla que cada vez que la veo me dan ganas de llorar, no sé por qué".

Su libro eran originalmente "estampas" de lo que iba ocurriendo en su vida y pensaba presentarlas con una serie de fotografías que le tomaron de su proceso de cirugía y recuperación.

"Era nada más lo que yo iba sintiendo todos los días, nunca pensé que iba a ser un libro", dijo. Como no quería ampliar la parte de su historia de manera forzada agregó tres testimonios adicionales de otras pacientes para tener una extensión adecuada para su publicación.

La enfermedad le dejó un gran aprendizaje: "Creo que lo más importante fue aprender a perderle el miedo, porque el miedo paraliza", dijo la actriz quien actualmente actúa en la obra "Made in Mexico" y acaba de rodar una película de Arturo Ripstein.

"Me sensibilizó y seguramente ese fue un aprendizaje que no habría tenido si no me daba cáncer".