Merkel rechaza que acuerdo de 'no espionaje' fuera engañoso

El gobierno alemán rechazó el lunes las acusaciones de que engañó de manera intencional al público sobre la disposición de Estados Unidos de negociar un acuerdo de "no espionaje" entre ambas naciones.

El entonces jefe de personal de la canciller Angela Merkel, Ronald Pofalla, dijo unas semanas antes de las elecciones alemanas de 2013 que ambas naciones comenzarían pláticas para llegar a un acuerdo en el que no se espiarían una a la otra. La declaración se dio tras las revelaciones de Edward Snowden sobre las prácticas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional.

Sin embargo, el sábado se dio a conocer un reporte del diario Sueddeutsche Zeitung y de dos conductores, basado en un intercambio de correos entre ambos países, que dejó entrever que en ese momento no había ningún indicio de que la Casa Blanca aceptara un acuerdo de ese tipo.

Pofalla fue deshonesto "con propósitos de tácticas electorales", comentó al periódico Tagesspiegel, Torsten Schaefer-Fuembel, subjefe del partido Social Demócrata de centro izquierda, el menor de los partidos en la coalición de Merkel.

El lunes, Merkel reiteró su disposición a declarar ante una comisión parlamentaria que investiga las actividades de la NSA.

"Solo puedo asegurar que todos trabajaron de acuerdo a los mejores intereses, eso aplica para el jefe de personal actual, pero también para su predecesor", dijo Merkel a la prensa.

En las últimas semanas, el gobierno ha enfrentado numerosas preguntas sobre las acusaciones de que la agencia de espionaje alemana pudo haber ayudado a Estados Unidos a espiar compañías europeas desde 2008.

La agencia está bajo el mando del jefe de personal de Merkel, y los miembros del partido Social Demócrata, que no han lucido bien en las encuestas de opinión, parecen dispuestos a presionar a dicha oficina. Sin embargo, al momento no ha habido indicios de que las actividades de la NSA hayan causado mella en la popularidad del partido.

"Es algo lógico que las agencias de inteligencia deban apegarse a las leyes alemanas cuando estén activas en el país", afirmó Merkel.

"Hacerlas cumplir tal vez sea complicado, tal vez tarde más de lo deseado, pero sigue siendo mi objetivo político".