Bachelet estrena nuevo gabinete en medio de crisis política

La presidenta chilena Michelle Bachelet realizó el lunes un ajuste en su gabinete, que alcanzó a los ministros de Interior y de Hacienda, con el objetivo de recuperar la confianza en el gobierno.

La mandataria cambió a nueve de sus 23 ministros y mantuvo la línea de incluir a políticos jóvenes.

En reemplazo del Ministro de Interior Rodrigo Peñailillo, que también era jefe de todos los ministros, asumió el ministro de Defensa Jorge Burgos y en Hacienda sacó a Alberto Arenas y nombró en su lugar a Rodrigo Valdés, un economista que hasta el lunes presidía el directorio del Banco del Estado.

Los nuevos ministros debutan en las carteras de Interior, Hacienda, Secretaria General de la Presidencia, Secretaría General de Gobierno, Defensa, Justicia, Trabajo, Desarrollo Social y Cultura y las Artes.

La mandataria, que se encuentra en los más bajos niveles de aprobación en sus dos gobiernos, instó a los nuevos ministros a honrar "la transparencia y la probidad que nos demandan".

Peñailillo, que acompañaba desde hace una década a Bachelet desde distintos cargos, era criticado por la falta de diálogo y por imponer reformas, como la del sistema electoral, sin escuchar a la oposición, según la disidencia. Burgos es conocido por su estilo dialogante.

Además perdió credibilidad al difundirse que antes de llegar al gobierno asesoró a un criticado operador político oficialista que recaudó millonarios fondos de la empresa SQM, propiedad de un ex yerno del dictador Augusto Pinochet. La justicia investiga si parte de ese dinero se usó en la campaña electoral de Bachelet de 2013 y en la de candidatos al Congreso.

El líder opositor Hernán Larraín dijo que "queremos saber si efectivamente el cambio de gabinete refleja la decisión de la presidenta de un giro a la moderación".

Por su parte, Arenas despertaba la resistencia del empresariado también por su falta de diálogo sobre la reforma tributaria de 2014, que los hombres de negocios demandaban. Es el primer ministro de Hacienda removido de su cargo desde 1990 tras el retorno de la democracia.

Jorge Mas Figueroa, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, dijo que espera que el nuevo gabinete "se caracterice por un mayor diálogo y voluntad de entendimiento con el sector privado".

Agregó que el diálogo es necesario "para construir consensos amplios en torno a las importantes reformas que está impulsando y, a su vez, para recuperar la confianza entre los distintos actores sociales".

La analista Marta Lagos, economista y directora de la consultora Mori, dijo a The Associated Press que "no creo que hay un cambio de política. Se confirma que el objetivo del gobierno es pasar las reformas".

Alberto Salas, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, enfatizó que es fundamental, "mejorar las expectativas, para así aumentar la inversión, el crecimiento, el empleo y el bienestar para todas las personas".

Marcelo Mella, analista político de la Universidad de Santiago de Chile, dijo a AP que el cambio busca tener personas que "sean intachables" y que la coalición oficialista -que va desde la centrista democracia cristiana al partido comunista- deberá construir "consensos sobre los temas sustantivos", como un posible cambio a la constitución legada por la dictadura.

Bachelet está salpicada por la especulación inmobiliaria de su hijo y su nuera, que le significaron una fuerte pérdida de credibilidad y creciente desconfianza. La familia de la mandataria es investigada judicialmente por tráfico de influencias y uso de información privilegiada.

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Eva Vergara está en Twitter como: https://twitter.com/evergaraap