1.600 rohingyas y migrantes llegan a Indonesia y Malasia

Malasia e Indonesia recibieron en el último día a unos 1.600 rohingya y refugiados bangladesíes, al parecer luego de que traficantes de personas abandonasen los barcos-prisión en los que viajaban dejando a los pasajeros a su surte, dijeron el lunes las autoridades.

Un grupo de unas 600 personas llegó a la provincia indonesia de Aceh, en la costa, en cuatro barcos el domingo, el mismo día de un total de 1.018 migrantes llegaron en tres barcos a una playa de la turística isla de Langkawi, en Malasia.

Los musulmanes rohingya sufren desde hace décadas una discriminación permitida por el estado de Mianmar, de mayoría budista, que les considera colonos ilegales de Bangladesh. Ataques de turbas budistas a rohingyas en los últimos tres años han provocado un éxodo a países cercanos.

La policía encontró a última hora del domingo un barco de madera varado en la arena en aguas poco profundas de una playa en Langkawi que llevaba a unas 350 personas, dijo el subdirector de la policía de la isla, Jamil Ahmed. Aunque desde entonces han registrado la llegada de 865 hombres, 52 niños y 101 mujeres, agregó que al menos otros dos barcos seguían sin estar localizados.

Jamil dijo que un hombre bangladesí dijo a la policía que los responsables de las embarcaciones les dieron instrucciones sobre a dónde ir una vez que llegasen a la costa malasia, y escaparon en otros barcos. El migrante dijo que no habían comido durante tres días, agregó Jamil, apuntando que la mayoría estaban débiles y delgados.

"Creemos que puede haber más barcos acercándose", dijo Jamil.

A medida que los barcos se acercaban a las costas de Indonesia la madrugada del domingo, algunos pasajeros saltaron al agua y nadaron, dijo Steve Hamilton, de la Organización Internacional para las Migraciones en Yakarta, la capital del país.

Los migrantes fueron trasladados a un estadio deportivo en Lhoksukon, la capital del distrito North Aceh, para ser atendidos e interrogados, dijo el teniente coronel Achmadi, jefe de la policía de la zona, que sólo utiliza un nombre.

Enfermos y débiles tras más de dos meses en el mar, algunos recibieron atención médica.

Enfermo y débil después de más de dos meses en el mar, algunos se les dio atención médica.

"No teníamos nada que comer", dijo Rashid Ahmed, un rohingya de 43 años que viajaba en una de las embarcaciones. Dijo que abandonó el problemático estado de Rakhine, en Mianmar, con su hijo mayor hace tres meses.

Se estima que entre 7.000 y 8.000 personas están detenidas ahora en grandes y pequeños barcos en el estrecho de Malacca y aguas internacionales cercanas, dijo Chris Lewa, directora del Proyecto Arakan, que ha supervisado los movimientos de los rohingya durante más de una década. Añadió que las redadas de las redes de tráfico de personas en Tailandia y Malasia han impedido que los responsables los llevasen a su destino.

Algunos siguen retenidos incluso después de que miembros de sus familia pagasen su liberación de los barcos.

"Estoy muy preocupado por los traficantes que abandonan barcos cargados en el mar", dijo Lewa señalando que algunos llevan varados más de dos meses.

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Los periodistas de Associated Press Robin McDowell en Yangon, Mianmar, y Margie Mason y Ali Kotarumalos en Yakarta, Indonesia, contribuyeron a este despacho.