México: marchan por la paz tras repunte violencia en Jalisco

Unas 1.500 personas marcharon por la paz este sábado por la tarde en la capital estado de Jalisco, en el norte de México, poco más de una semana después de que la región viviera uno de sus días más violentos con 39 bloqueos de carreteras, vehículos e instalaciones incendiadas, el derribo de un helicóptero militar y un saldo de 17 muertos y 19 heridos.

Aunque la manifestación no fue tan multitudinaria como otras registradas en México, se caracterizó por reunir a la clase alta de la sociedad de Guadalajara, la segunda ciudad más grande del país. Muchos de estos ciudadanos reconocieron a Associated Press que era la primera vez que participaban en una protesta.

Los organizadores de la marcha aseguraron en un comunicado que su único objetivo era "promover la paz en la ciudad" y alentaron a la participación a través de las redes sociales con el apoyo de jaliscienses que han triunfado a escala mundial como Javier "Chicharito" Hernández, jugador del Real Madrid; el corredor de Fórmula 1 Sergio Checo Pérez y el cantante Alejandro Fernández.

Todos vestidos de blanco y regalando flores del mismo color, los manifestantes salieron de una de las partes más ricas de la ciudad, la colonia Providencia, hasta llegar a la plaza en la que se suelen festejar los triunfos futbolísticos, la glorieta Minerva. Allí fueron recibidos con música de violines y se colocaron flores y veladoras.

Antonio Pérez Garibay, padre Checo Pérez, quien compite por la candidatura a la alcaldía de Guadalajara y tuvo que salir de la ciudad por problemas de seguridad, dijo que asistió a la marcha como un ciudadano más porque los delincuentes han declarado la guerra a los ciudadanos y eso no se puede permitir.

"Nunca habíamos vivido esto y no se lo podemos dejar a nuestros hijos, tenemos que trabajar todos como ciudadanos unidos por el bien de Guadalajara", señaló.

El pasado 1 de mayo, Jalisco vivió un brote violencia sin precedentes en el estado, aunque similar a la vivida en otras ocasiones en otros puntos de México, fruto de la reacción del cártel Jalisco Nueva Generación a una operación del gobierno federal contra el narcotráfico en el estado.

Los bloqueos y los incendios que se multiplicaron en distintos lugares de forma simultánea generaron una sensación de pánico que hizo que los ciudadanos se encerraran en sus casas durante todo ese día hasta que la situación se tranquilizó.