Preso de Guantánamo queda libre en Canadá

Un ex reo de Bahía de Guantánamo, libre por primera vez desde que fue capturado en Afganistán a los 15 años, pidió a los canadienses una segunda oportunidad luego de pasar 13 años tras las rejas, incluida una década en esa prisión estadounidense en Cuba.

Un relajado y sonriente Omar Jadr dijo que la libertad es mucho mejor de lo que pensaba y señaló que quiere comenzar de nuevo. Fue liberado en Canadá tras depositar una fianza el jueves cuando un juez rechazó un último intento del gobierno canadiense por mantenerlo detenido.

Tras la década que pasó en Guantánamo, Jadr, quien nació en Toronto, fue trasladado a Canadá, donde siguió preso desde 2012 en cumplimiento de una condena de ocho años que le impuso la comisión militar estadounidense en 2010. Fue sentenciado por crímenes de guerra, incluido el lanzar una granada a los 15 años de edad con la que mató al sargento estadounidense Christopher Speer en Afganistán durante un enfrentamiento en 2002.

Jadr fue alguna vez el detenido más joven en Guantánamo cuando llegó a los 15 años. Ahora tiene 28.

"Denme una oportunidad de ver quién soy como persona, no como un nombre", dijo Jadr afuera de la casa de su abogado en Edmonton, Alberta. "Les demostraré que soy una buena persona".

Jadr, expresándose con claridad y sin mostrar resentimiento, dijo que cree en la educación y le emociona comenzar su vida.

Cuando le preguntaron qué quería decirle a los estadounidenses, Jadr respondió: "Lamento el dolor que he causado a las familias de las víctimas. No hay nada que pueda hacer por el pasado, pero sí puedo hacer algo por el futuro".

El ex reo dijo que demostrará que el primer ministro canadiense Stephen Harper, cuyo gobierno se negó a hacer algo por Jadr mientras estuvo en Guantánamo y ha tratado de que siga en prisión en Canadá, se equivoca con respecto a él.

"Soy mejor que la persona que él cree que soy", afirmó.

Jadr era el último detenido occidental que quedaba en Guantánamo. A la pregunta de si rechaza la yihad violenta respondió: "Sí, sí, la rechazo".

"No es algo en lo que crea ahora. Quiero comenzar de cero. Hay demasiadas cosas buenas en la vida que quiero experimentar", agregó.

Jadr dijo que se dio cuenta que mucha gente puede ser manipulada si no recibe educación. Agregó que quiere seguir con sus estudios y trabajar en el sector salud.

"Hay muchas habilidades básicas que necesito aprender", dijo.

Los abogados defensores argumentaban que Jadr era un niño soldado cuyo padre lo obligó a involucrarse en la guerra. Ahmed Said Jadr, su progenitor, era un supuesto financista de alto rango en al-Qaida cuya familia estuvo con Osama bin Laden brevemente cuando Omar Jadr era niño. Su padre, nacido en Egipto, fue muerto durante una operación militar paquistaní de 2003.

Jadr también se declaró culpable en 2010 de construir y plantar bombas en los caminos y de recibir entrenamiento en armas de al-Qaida durante un juicio muy criticado que hizo que Estados Unidos fuera el primer país occidental en enjuiciar a un menor de edad por supuestos crímenes de guerra, algo que no pasaba desde la Segunda Guerra Mundial.

La jueza de apelaciones Myra Bielby rechazó la solicitud de emergencia del gobierno canadiense para impedir la liberación de Jadr mientras él apela su sentencia estadounidense por crímenes de guerra. Un juez de una corte de menor instancia le otorgó la libertad bajo fianza el mes pasado.

"Señor Jadr, es usted libre de irse", dijo Bielby antes de que surgiera una ovación en la corte. Jadr sonrió.

Dennis Edney, el abogado que ha llevado el caso de Jadr desde hace años, y su esposa ofrecieron recibirlo en su casa. Entre las condiciones de la fianza que se le impusieron a Jadr están usar un brazalete para monitorearlo, vivir con los Edney, cumplir con un toque de queda entre las 10 p.m. y las 7 a.m., y tener acceso supervisado a internet. Además, puede comunicarse con su familia en Ontario pero sólo bajo supervisión y sólo en inglés.

La negativa del gobierno conservador de Harper de apoyar a Omar Jadr refleja la ambivalencia en Canadá ante la familia Jadr.

"Estamos decepcionados por la decisión de hoy, y lamentamos que un terrorista sentenciado pueda regresar a la sociedad canadiense sin haber cumplido toda su condena", dijo Jeremy Laurin, vocero del ministerio de seguridad pública de Canadá.

Jeff Rathke, vocero del Departamento de Estado estadounidense, señaló que el gobierno canadiense ha decidido apelar la decisión y "los apoyamos".

Rathke agregó que Washington no solicitó la apelación a Canadá.