Polonia conmemora 70 aniversario del fin de la guerra

El presidente de Polonia encabezó conmemoraciones internacionales el jueves por la noche y hasta el viernes por el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, una celebración alterna al desfile de la Plaza Roja en Moscú el fin de semana.

Con el mandatario Bronislaw Komorowski estuvieron Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas; Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, quien es polaco, y los presidentes de Ucrania y varios países del centro de Europa para una ceremonia que comenzó justo antes de la medianoche en la península Westerplatte en Gdansk. Ese fue el sitio donde Alemania hizo algunos de los primeros disparos contra Polonia al comenzar el conflicto el 1 de septiembre de 1939.

La ceremonia empezó muy tarde de forma que pudiera seguir hasta el viernes, exactamente 70 años después de que Alemania se rindiera el 8 de mayo de 1945.

Reflectores iluminaban el monumento a los defensores polacos en Westerplatte mientras se interpretaba el himno nacional polaco y se efectuaba una salva de cañonazos.

Entonces Komorowski, integrante del movimiento pro democracia Solidaridad durante la época comunista, habló de cómo Polonia sufrió bajo el dominio de dos sistemas totalitarios durante la guerra, Alemania y la Unión Soviética, y cómo el fin del conflicto marco el inicio de décadas de dominio soviético sobre el este de Europa.

Es una versión muy distinta de la historia que se promueve en Rusia, en la que se tiende a hacer énfasis solamente en las acciones heroicas de las tropas soviéticas durante la guerra. Moscú se prepara para festejar el Día de la Victoria con gran pompa el sábado.

Recientemente Moscú ha acusado a Varsovia de intentar quitarle crédito a los rusos de los enormes sacrificios que hicieron para derrotar a Adolfo Hitler.

Originalmente Komorowski organizó las ceremonias en Gdansk en reacción a las profundas divisiones entre Occidente y Rusia en torno a las acciones del Kremlin en Ucrania. Buscaba darles a los líderes occidentales una oportunidad de rendir homenaje a la victoria de los Aliados sobre la Alemania nazi sin tener que viajar a Moscú.