SIP pide a México que crimen de periodista no quede impune

La Sociedad Interamericana de Prensa y el Comité para la Protección de Periodistas pidieron a México el miércoles que investigue el asesinato de un periodista del estado de Veracruz y denunció "el clima de impunidad" que enfrenta el país.

"Estamos ante otro asesinato que de acuerdo a la experiencia podría correr el riesgo de quedar impune y sin justicia, como muchos otros casos en México, donde los violentos y la inacción imponen las reglas del juego", expresó el presidente de la SIP, Gustavo Mohme, en un comunicado de prensa.

"Los periodistas han pagado un alto precio por informar en México y continuamente son asesinados o desparecidos con total impunidad", insistía el Comité en otra nota de prensa.

El periodista Armando Saldaña Morales, de 53 años, tenía un programa de noticias en la estación de radio "La Ke Buena" del municipio veracruzano de Tierra Blanca, en el sureste de México y limítrofe con el estado de Oaxaca. Colaboraba además con varios periódicos de la región.

Marlene Saldaña, hija del reportero, explicó el miércoles a la prensa que lo vieron por última vez el domingo cuando salía hacia la localidad oaxaqueña de Acatlán donde fue encontrado su cadáver el lunes con cuatro heridas de bala junto a una camioneta.

Saldaña negó las versiones que decían que su padre había sido secuestrado el sábado y aclaró que el periodista estaba especializado en temas políticos y que se caracterizaba por incitar a la sociedad a hacer denuncias públicas a través de su programa de radio. "Pedía a la gente que denunciara si algo estaba mal en su colonia", recordó.

La familia no recuerda que el periodista hubiera sufrido amenazas.

El Comité para la Protección de Periodistas dijo, sin embargo, que los días previos a su asesinato Saldaña había informado del robo de petróleo de los oleoductos de la petrolera estatal Pemex por parte del crimen organizado, un delito en que el habitualmente se ha visto involucrado el cártel de Los Zetas.

El Comité cita a un colega de Saldaña, Octavio Bravo, quien asegura que el periodista informó de ese tema más que otros reporteros que habitualmente se autocensuran.

La organización recuerda, además, que en agosto de 2014 otro periodista, Octavio Rojas Hernández, que trabajaba para un diario de Veracruz fue asesinado justo después de publicar una historia sobre el desmantelamiento por parte del ejército y la policía de una red local acusada de robar gas a Pemex.

La investigación de la muerte de Armando Saldaña la inició la Procuraduría de Justicia de Oaxaca que lo primero que intenta averiguar es en qué estado se cometió el asesinato.

Una decena de periodistas de Veracruz, según un video que subieron a youtube, exigieron que su estado no se lave las manos e investigue el crimen de su compañero.

"Instamos al gobierno mexicano a cumplir con su compromiso de investigar con urgencia y profundidad, así como a sancionar con severidad a los responsables materiales e intelectuales", manifestó Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, con sede en Miami.

Veracruz, en los márgenes del Golfo de México, ha sido uno de los lugares más peligrosos para los periodistas en México.

A fines de enero el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) señaló que tenía confirmado el asesinado de cuatro reporteros debido a su trabajo desde 2011 y que investigaba la muerte de al menos otros seis. Además, tenía registrada la desaparición de tres más.

En enero fue localizado el cadáver de Moisés Sánchez Cerezo, periodista de Veracruz que había sido secuestrado tres semanas antes. Era propietario de la publicación "La Unión", para la que escribía y tomaba fotografías.

En general México ha sido señalado por organizaciones como la ONU y la OEA como uno de los países más peligrosos para reportar.

Las cifras sobre muertes y ataques varían según el organismo que analice los datos. El CPJ considera que más de 50 periodistas han sido asesinados o han desaparecido desde 2007.