Fotogalería: Mensajes de paz y amor sobre Nueva Orleáns

En el cielo de Nueva Orleáns, un pequeño avión giró en pequeños tirabuzones para escribir mensajes inspiradores en el aire: Caras sonrientes, símbolos de la paz, corazones y palabras como "jazz", "amen" y -- en un claro testimonio de su habilidad de vuelo -- "transform (transforma)".

Durante los siete días del Jazz and Heritage Festival de Nueva Orleáns, un acróbata aéreo que dibuja con la estela de su avioneta dejó mensajes de humo que cautivaron a las decenas de miles de personas congregadas en tierra firme.

El empresario local Frank Scurlock concibió la idea y contrató al acróbata Nathan Hammond para dar vida las originales y efímeras obras de arte.

Scurlock, cuya familia gestiona una empresa que fabrica y alquila castillos hinchables, dijo que los mensajes eran su forma de recordar a la gente que la bondad puede seguir floreciendo en un mundo que parece cada vez más sumido en la violencia.

"Esta fue solo una forma para que la ente mirase al cielo y dijese 'Guau, que maravilloso es el mundo en que vivimos', y una ocasión para creer y tener fe no solo en hoy sino en el futuro", explicó.

Hammond voló con su avión desde Kentucky para el festival de jazz, que se celebra durante siete días repartidos en dos fines de semana. El evento terminó el domingo.

"Estamos aquí simplemente para repartir amor sobre Nueva Orleans", dijo Hammond. Normalmente realiza trabajos comerciales para empresas o eventos con encargos puntuales para peticiones de matrimonio. Pero la petición de Scurlock fue completamente diferente. El empresario lo contrató para 10 días, con tres vuelos diarios.

El piloto tiene que controlar su cerebro -- y la ortografía -- durante los vuelos. Estima que las letras tienen poco más de un kilómetro de alto (alrededor de una milla), aunque pueden estirarse hasta 16 kilómetros (10 millas) dependiendo del mensaje.

En tierra, los asistentes al festival estaban paralizados.

"Lo he estado viendo toda la semana. He tomado fotografías cada día y me preguntaba quien lo hizo. Cada vez que comenzaba una palabra, intentábamos averiguarla antes de que terminase", dijo Mary Mouton, residente de Nueva Orleáns.