EEUU: Senado adopta plan de presupuesto contra ley de salud

El Senado adoptó el martes un plan de presupuesto republicano que prepara el terreno para una ofensiva contra la ley de seguros médicos del presidente Barack Obama y para un enfrentamiento partidista sobre proyectos de leyes de gastos a fin de año.

La cámara alta aprobó la medida no vinculante en una votación de 51-48, virtualmente a lo largo de la división partidista. La Cámara de Representantes la adoptó la semana pasada.

La medida establece un plan potencial para un presupuesto equilibrado en una década. Promete recortar gastos en agencias internas y programas de seguridad para la población como el Medicaid --que ofrece servicios médicos a los pobres-- y los cupones para alimentos, así como reducir los gastos en transporte y en ayuda a estudiantes, y disminuir las exenciones fiscales a los pobres.

Sin embargo, los republicanos no planean adherirse a la mayoría de los recortes en iniciativas de ley subsiguientes.

Y a corto plazo, el plan republicano promete un incremento de 38.000 millones de dólares (7 para el Pentágono, que es posible solamente inflando cuentas de guerra.

Los republicanos y muchos economistas dicen que equilibrar el presupuesto ayuda a la economía a largo plazo y que es mejor lidiar con los problemas financieros de programas como Medicare y Medicaid lo más pronto posible. Prometen aliviar la carga de la deuda que está siendo dejada a generaciones futuras.

El plan presupuestario no será enviado a Obama, que ha prometido vetar cualquier ley de gastos subsiguiente que afecte programas como la ayuda financiera a estudiantes, construcción de carreteras e investigaciones científicas.

La medida complace a los republicanos al sentar las bases para un debate a mediados del año que permitiría a los legisladores del partido aprobar finalmente una ley para anular la ley de seguro médico de Obama. Eso se debe a que los demócratas no podrían usar tácticas dilatorias contra la medida debido a las reglas de aprobación rápida de presupuestos, aunque Obama sin duda la vetaría.

Pero los republicanos no planean ceder a las exigencias del documento para hacer recortes con leyes que, por ejemplo, reducirían pagos de Medicare a médicos y hospitales, harían más estrictas las reglas de elegibilidad para cupones de alimentos, o sacarían a pobres y discapacitados del programa tradicional de Medicaid.

Los senadores republicanos Ted Cruz y Rand Paul, ambos aspirantes presidenciales, fueron los únicos republicanos que votaron contra la propuesta. El senador republicano Marco Rubio, que también aspira a la Casa Blanca, votó a favor, al igual que su correligionario Lindsay Graham, potencial aspirante. Todos los demócratas votaron en contra.

Los demócratas criticaron la medida por contemplar la mayoría de los ahorros con recortes a programas que ayudan a los pobres y la clase media, al tiempo que dejan intactas exenciones fiscales para ricos y corporaciones, incluyendo una propuesta para eliminar impuestos a herencias multimillonarias.

"Es un desastre absoluto para las familias trabajadoras del país", dijo el senador liberal independiente Bernie Sanders, que aspira a la nominación presidencial demócrata. "De hecho, uno de los problemas que tengo para describir el presupuesto republicano es que es tan malo... que la gente ni siquiera te cree cuando hablas de lo que contiene".

Obama y sus aliados demócratas en el Senado dicen que van a bloquear esas medidas presupuestarias y han pedido una negociación que remplazaría recortes automáticos e inmediatos con recortes substitutos a largo plazo y la eliminación de lagunas tributarias.

Bajo el complicado proceso presupuestario en Washington, los legisladores adoptan inicialmente un documento de ideas que fijan objetivos que los políticos a menudo no están dispuestos a seguir. El documento republicano también carece de detalles sobre qué programas serían recortados, lo que impide que el voto de los senadores les acarree consecuencias políticas.