Senado vota acuerdo republicano sobre presupuesto

El Senado avanzó el martes en el compromiso sobre un presupuesto elaborado por republicanos que contempla reducciones de presupuesto a futuro mientras aumenta las asignaciones al Departamento de Defensa en 38.000 millones de dólares.

La Cámara de Representantes aprobó un plan no vinculante la semana pasada y el martes por la tarde el Senado hará la votación final para completar la medida. En principio, la Cámara votó 53-44 por aprobar el compromiso del Senado y la Cámara de Representantes.

El plan de presupuesto no irá al presidente Barack Obama, quien ha anunciado que vetará leyes de gasto a largo plazo porque reducen recursos a programas nacionales el de asistencia a estudiantes, fondos para transporte e investigación científica.

La medida deja listo el escenario para un debate expedito que permitiría a los republicanos aprobar finalmente la ley de gastos para rechazar la reforma de los servicios médicos de Obama, aunque es evidente que el presidente la vetará. Pero los republicanos no tienen planes para el seguimiento del plan de presupuesto que contempla reducciones superiores a 5 billones de dólares, de aplicación obligatoria, que reduce, por ejemplo, los pagos a proveedores del programa Medicare, hace más estrictas las normas de elegibilidad para recibir cupones de alimentos y saca del programa Medicaid a personas en pobreza o con discapacidad.

Sin embargo, el presupuesto crea las condiciones para una batalla que se dará más tarde este año sobre los proyectos de ley de gastos anuales de 12 agencias operativas. Los republicanos se han saltado las reglas de presupuesto y tratan de dar un aumento de 7% al presupuesto del Pentágono mientras mantienen otros programas nacionales en su nivel actual.

Obama y sus aliados demócratas en el Senado dicen que bloquearán esas medidas y piden una reunión cumbre sobre presupuesto que remplazaría las reducciones automáticas con otros recortes y aumentos de ingreso a largo plazo provenientes del cierre de resquicios fiscales.

Líderes republicanos como el presidente de la Cámara, el republicano John Boehner, se niegan siquiera a hablar de un aumento de impuestos.