Aumentó la producción de coca en Colombia en 2014, dice EEUU

Los cultivos de la hoja utilizada para la elaboración de cocaína aumentaron considerablemente el año pasado en Colombia, según un nuevo informe de la Casa Blanca que podría apremiar aún más a las autoridades locales a que preserven el programa estadounidense de erradicación aérea de cultivos, cuya continuación está en duda y ha sido esencial en la lucha contra el narcotráfico en el país.

Después de seis años consecutivos de disminución o estancamiento de la producción de hoja de coca, la superficie de tierra dedicada al cultivo de la planta en Colombia aumentó 3% en 2014 a 112.000 hectáreas (aproximadamente 27.000 acres), según la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca.

La posible producción de cocaína, calculada de acuerdo con el rendimiento promedio de los cultivos, aumentó 32% a 245 toneladas métricas.

El gobierno de Estados Unidos utiliza satélites para medir anualmente la superficie de tierra dedicada al cultivo ilícito de la hoja en los países andinos de Bolivia, Colombia y Perú, que es donde crece la planta.

El informe es difundido generalmente en fecha posterior durante el verano pero la oficina del jefe antidrogas adelantó el lunes en su página web las cifras parciales correspondientes a Colombia después de que algunas de las principales conclusiones fueran filtradas el fin de semana a medios locales.

Las cifras y las conclusiones del documento fueron dados a conocer en momentos en que ha aumentado entre los colombianos el rechazo al programa de aspersión aérea que dirige Estados Unidos con el que se ha rociado herbicida sobre más de 1,62 millones de hectáreas (4 millones de acres) de hoja de coca en las últimas dos décadas.

El ministerio de Salud de Colombia recomendó el mes pasado suspender el programa de aspersión aérea después de que el departamento de investigación de la Organización Mundial de la Salud reclasificara como carcinógeno al herbicida glifosato utilizado para destruir la coca. Una decisión podría tener lugar este mes, cuando las autoridades colombianas se reúnan para examinar el futuro de la estrategia antinarcóticos de Colombia.

"No es casualidad que se hayan dado a conocer estos datos cuando el programa de fumigación está a punto de suspenderse" dijo Adam Isacson, un experimentado analista del conflicto en Colombia que trabaja en la Oficina de Washington para América Latina. "Estados Unidos está, probablemente, haciendo todo lo posible para evitar la suspensión".

Para garantizar que eso no ocurra, diversos funcionarios antinarcóticos de Estados Unidos y Colombia han manifestado su apoyo al programa al afirmar que existe un riesgo mayor para el medio ambiente y la salud de los agricultores si proliferan sin control los cultivos para elaborar cocaína y que dependen del uso de sustancias químicas peligrosas.

La producción de coca en Colombia abarcó una superficie récord de más de 169.000 hectáreas en 2001, justo cuando Estados Unidos comenzó un multimillonario programa militar para restringir el flujo de cocaína hacia Estados Unidos.

El presidente Juan Manuel Santos, que en ocasiones ha criticado la política de drogas de los Estados Unidos, no ha dado a conocer aún su posición.

La Casa Blanca atribuyó el sorprendente aumento de la producción de coca al incremento de cultivos en zonas a las que no alcanza la erradicación aérea con apoyo de Estados Unidos.

En términos generales, la erradicación manual y aérea cayó drásticamente desde 2012, cuando el presidente Santos comenzó en Cuba un proceso de paz con la guerrilla de las FARC, que dependen del tráfico de drogas para financiar el movimiento insurgente. El año pasado, la erradicación alcanzó 67.256 hectáreas, de las cuales alrededor del 82% fue por vía aérea.

Un funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato, describió el aumento de la producción de coca como "desafortunada y preocupante", pero expresó su confianza en que el firme compromiso de Colombia con el tráfico de estupefacientes permita al país y a Estados Unidos revertir esa tendencia.

Según el ministro de Justicia de Colombia, Yesid Reyes, el informe debe obligar a una reflexión que es muy necesaria.

"A pesar de que hemos tenido mucho éxito, la política antidrogas tiene que cambiar porque ha demostrado no ser tan eficiente como nos gustaría", dijo Reyes a los periodistas durante una visita a Washington para explicar a los funcionarios estadounidenses el alcance de la revisión al programa de aspersiones aéreas.

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El periodista de la AP, Jim Kuhnhenn, contribuyó desde Washington a este despacho.