Dominicana: piden evaluar edificios coloniales tras derrumbe

La asociación dominicana de ingenieros recomendó el lunes estudiar la vulnerabilidad de los edificios antiguos de la ciudad colonial de Santo Domingo, tras el derrumbe del inmueble que alojaba un hotel.

José Espinosa, presidente del gremio, consideró que el colapso pudo ser el resultado de la combinación de diversos factores, incluidas las excavaciones que realiza el Ministerio de Turismo para instalar cableados subterráneos.

Especialistas de la asociación de ingenieros visitaron el lunes los escombros del inmueble, un hotel de 19 habitaciones, a fin de investigar las causas del colapso.

El Ministerio había conformado el domingo por su cuenta una comisión para determinar el origen del derrumbe.

El Hotel Francés, ubicado en una construcción de arquitectura española del siglo XVI, se derrumbó la noche del sábado. El siniestro no dejó heridos ni pérdidas humanas, ya que todos sus huéspedes habían sido trasladados dos días antes a otro hotel de la misma compañía debido a las obras del Ministerio de Turismo.

Las calles que bordean el inmueble han sido objeto de excavaciones como parte de un programa para mejorar la infraestructura de la ciudad colonial, declarada por Unesco patrimonio de la humanidad.

Espinosa estimó que los daños son incalculables ya que se trata de un edificio antiguo dentro de la ciudad colonial. Recordó que otras edificaciones similares también podrían estar afectadas, por lo que demandó a las autoridades evaluar sus estructuras antes de continuar con las excavaciones.

El Hotel Francés, administrado por la cadena gala Accor, se ubicaba frente al edificio colonial que aloja a la embajada de México.

El derrumbe destruyó por completo la fachada, la recepción y al menos cinco de las 19 habitaciones, de acuerdo con la administración del hotel.

Maribel Villalona, viceministra de Turismo y encargada del plan de remozamiento de la ciudad colonial, detalló que 20% del hotel quedó destruido pero confió que el resto podrá ser rehabilitado.

Hasta el mediodía del lunes, un día de asueto en República Dominicana, los escombros no habían sido removidos y se convertían en atractivo para residentes locales y turistas que acudían a tomar fotografías.