Puerto Rico: recortarían jornada laboral por crisis fiscal

Puerto Rico evalúa disminuir la jornada laboral de los empleados públicos para reducir en al menos 1.600 millones de dólares su presupuesto para el próximo año fiscal.

El secretario de la Gobernación Víctor Suárez señaló que la reducción de la jornada de los empleados públicos -estimados en unos 89.000 en el gobierno central- se sumaría a otras medidas como recortes en los aportes a municipios y entidades sin fines de lucro, así "como grandes recortes" en todas las ramas del Estado, incluyendo la judicial y la legislativa.

Según Suárez, el gobierno deberá operar a partir de julio con un presupuesto de 8.600 millones de dólares, 1.600 millones de dólares menos que el presupuesto vigente.

"El Ejecutivo no está cerrado al diálogo, pero estamos trabajando con el escenario que tenemos", manifestó sin entrar en detalles sobre las reducciones al culminar una reunión entre el Ejecutivo y el Legislativo para discutir la crisis fiscal que amenaza con un cierre del gobierno para principios de julio.

Jorge Colberg Toro, secretario de Asuntos Públicos del Ejecutivo, dijo que a la reducción de 1.600 millones de dólares hay que sumarle el esperado incremento en gastos de la deuda y de los sistemas de retiro y salud para el próximo año fiscal, lo que elevaría los recortes a 2.000 millones de dólares.

"Va a haber un impacto en todas las áreas", sostuvo Colberg Toro y precisó que las menos afectadas por los recortes serían la salud, la seguridad y la educación.

El jueves, en un mensaje sobre el estado del país, el gobernador Alejandro García Padilla reconoció que "Puerto Rico está ante una de las mayores crisis de índole fiscal y económica en toda nuestra historia moderna".

El gobernador pronunció su discurso horas después de que los legisladores rechazaran su propuesta de aplicar un impuesto al valor agregado de 16% luego de unas nueve horas de debate y semanas de negociaciones.

Puerto Rico atraviesa su octavo año de recesión, el gobierno soporta una pesada carga de 73.000 millones de dólares en deuda pública y a los inversionistas les preocupa que algunas de las agencias de la isla puedan irse a la bancarrota. El Banco Gubernamental de Fomento para Puerto Rico advirtió recientemente que el gobierno podría quedar paralizado si no se actúa.