EEUU ayudaría a ex presos de Guantánamo en Uruguay

El gobierno de Estados Unidos está "comprometido" en colaborar con el gobierno uruguayo para ayudar a la integración social de los refugiados de Guantánamo "en el largo plazo", según recoge el domingo la prensa uruguaya.

"Nosotros estamos comprometidos en trabajar con el gobierno de Uruguay para lograr nuestra meta en común de hacer que el reasentamiento de los ex presos de Guantánamo sea un éxito de largo plazo", declaró el encargado de negocios de la embajada de EEUU en Montevideo, Brad Freden, al diario El Observador. Freden es, en la ausencia de embajador, la máxima autoridad del gobierno estadounidense en Uruguay, afirma el diario.

Esto no supondría, sin embargo, ayuda económica en lo inmediato sino algún tipo de apoyo a largo plazo que el representante estadounidense no quiso especificar, según explica el rotativo.

La embajada de Estados Unidos en Montevideo no respondió a los pedidos de declaraciones.

Desde el pasado 24 de abril cuatro de los seis ex prisioneros -tres sirios y un tunecino- se mantienen acampados en las afueras de la Embajada de Estados Unidos en Montevideo para reclamar una ayuda económica que les permita vivir dignamente en Uruguay.

Los ex prisioneros de Guantánamo se niegan a firmar un convenio que les propone la organización no gubernamental Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu), que implementa en Uruguay las políticas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y que les permitiría recibir hasta 2016 unos 15.000 pesos uruguayos mensuales (unos 600 dólares), como venían haciendo hasta ahora.

Sin embargo, al negarse al firmar el acuerdo, han dejado de recibirlos, afirman.

"Es imposible mantenerse en este país con 15.000 pesos. Nos asesoramos con muchas organizaciones de derechos humanos y todas nos dijeron que no debíamos firmar. Y como no lo hicimos, Sedhu nos dijo que ya no nos pagará nada", declaró esta semana Ali Al-Shaaban, el refugiado que mejor habla inglés, a la Associated Press.

"Vamos a quedarnos aquí hasta que solucionen nuestros problemas. Hace frío, pero es mejor sufrir unos días que sufrir toda la vida", había declarado días antes Al-Shaaban a la AP.

El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, declaró esta semana que Uruguay proporcionará viviendas a los refugiados -aunque no aclaró por cuánto tiempo-, pero que estos deben antes firmar el convenio.

La firma del acuerdo podría concretarse durante la próxima semana, según declaró el domingo el representante del gobierno uruguayo en las negociaciones con los ex reclusos, Cristian Mirza, a Radio Montecarlo, tras mantener una reunión con los refugiados y su representante legal el sábado.

Podríamos "llegar a mediados de la semana próxima a otra reunión en la que seguramente va a participar Sedhu", señaló, "la reunión va a ser de Sedhu con ellos y yo personalmente tengo una muy buena expectativa al respecto, que en pocos días podamos encaminar este tema".

El acuerdo, cuyo contenido no fue revelado, se extendería por un año prorrogable a un segundo año más.

"El programa ya está fijado con antelación a un año con prórroga posible por un año más", apuntó Mirza, quién declaró que la ayuda económica a los refugiados no se ha cortado en ningún momento, se percibió en abril y se ingresará también en mayo.

"Hay una excelente disposición a firmar una carta de compromiso en la medida en que tengan (los refugiados) claro cuál es el panorama de mediano y corto plazo", dijo.

Los ex reclusos han recibido múltiples ofertas de trabajo, pero no las han aceptado porque afirman que no se encuentran en condiciones físicas o anímicas para trabajar.

Semanas atrás, el presidente Tabaré Vázquez afirmó que Washington debería hacerse cargo de mantener a los seis refugiados.

Desde 2002 Estados Unidos ha recluido en la cárcel de Guantánamo, ubicada en una base naval en territorio cubano, a supuestos implicados en el terrorismo internacional.