Egipto: Soldados rodean bastión islamista

Soldados egipcios respaldados por helicópteros rodearon el jueves un poblado a las afueras de El Cairo conocido por ser bastión de islamistas, e intercambiaron disparos con presuntos extremistas que mataron a un funcionario policial.

El ministerio del Interior, que está a cargo de la policía, dijo que el general Nabil Farag, colaborador del jefe de la policía en la ciudad de Guiza, fue abatido cuando milicianos dispararon contra las fuerzas de seguridad que se acercaban al pueblo de Kerdasa para expulsar a presuntos extremistas islámicos. La agencia oficial de noticias MENA dijo que "elementos terroristas y criminales" fueron los responsables.

La policía arrestó a 32 sospechosos en un cateo casa por casa en Kerdasa, de acuerdo con un funcionario de seguridad que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa. El Ministerio del Interior dijo que Farrag fue asesinado por pistoleros que dispararon desde los techos de varias escuelas y mezquitas que habían tomado.

El asalto del jueves a Kerdasa es la segunda operación de gran envergadura emprendida por el ejército y la policía contra un bastión rebelde. El domingo, un contingente de la policía y el ejército retomó la ciudad de Dalga, al sur de El Cairo, lo que dio fin a dos meses de régimen islamista en la localidad.

La rápida sucesión de los operativos pone de relieve la resolución del gobierno para restaurar el imperio de la ley en un país lleno de agitación y violencia tras la salida del añejo autócrata Hosni Mubarak.

El portavoz del Ministerio del Interior, general Hani Abdel-Latif, dijo que la policía planeaba sitiar Kerdasa junto con el ejército, el cual desplegaría fuerzas especiales para rodear a los hombres armados.

"No retrocederemos hasta que esté libre de escondrijos de terroristas y criminales", dijo en un comunicado.

Vehículos blindados fueron estacionados en las entradas al poblado para bloquear las principales vialidades. La televisora estatal dijo que las fuerzas de seguridad usaron altavoces para pedir a los habitantes que se quedaran en sus casas para evitar el fuego cruzado.

Kerdasa atestiguó un brutal ataque contra las fuerzas de seguridad el mes pasado, cuando partidarios del derrocado presidente islamista Mohamed Morsi fuertemente armados mataron a 15 policías y mutilaron sus cuerpos. El ataque pareció ser en represalia por el violento operativo de las autoridades contra campamentos en apoyo a Morsi, donde fallecieron centenares de personas.