Ayuda es escasa en villas arrasadas por terremoto en Nepal

En la entrada de su destruida villa en la montaña, un aviso improvisado utilizando escombros de casas derribadas por el devastador terremoto de Nepal dice "NECESITAMOS AYUDA. POR FAVOR AYUDA".

Un sinuoso camino empinado conduce a las ruinas de la pequeña villa de Pauwathok, ubicada sobre una cordillera a aproximadamente 1.100 metros (3.600 pies) sobre el nivel del mar. Se encuentra a sólo 50 kilómetros (30 millas) de Katmandú, la capital de Nepal. Pero los aldeanos dicen que ningún funcionario de gobierno ni ningún soldado ha visitado el lugar desde el terremoto de la semana pasada, subrayando lo poco preparado y abrumado que ha estado el gobierno de Nepal.

El sábado temprano, una caravana de camiones cubiertos se aproximó a Pauwathok. Al parecer los vehículos transportaban ayuda y eran escoltados por la policía nepalí que portaba armas automáticas. Residentes hambrientos corrieron hacia el camino.

Los camiones no se detuvieron.

"¡¿Somos invisibles para ustedes?!", gritó una persona entre la multitud mientras los camiones rodaban lentamente colina arriba y desaparecían.

Una semana después del terremoto más fuerte que ha sacudido al empobrecido Nepal en ocho décadas, la ayuda llega lentamente a quienes más lo necesitan, y a muchos lugares no ha llegado en absoluto.

Funcionarios de ayuda humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas dijeron el sábado que están cada vez más preocupados por la propagación de enfermedades. Señalaron que se necesitan más helicópteros para llegar a villas de montaña aisladas como Pauwathok, a las cuales era difícil acceder incluso antes del terremoto.

La extensión real del daño ocasionado por el movimiento sísmico de magnitud 7,8 es aún desconocido conforme siguen filtrándose reportes de áreas remotas, algunas de las cuales permanecen aisladas por completo. La ONU calcula que el terremoto afectó a 8,1 millones de personas, más de una cuarta parte de los 28 millones de habitantes de Nepal.

La cifra más reciente de muertos proporcionada por el gobierno el domingo es de 7.040 personas, con poca esperanza de encontrar más sobrevivientes.

Nepal ha sido sacudida por más de 70 réplicas, y su pueblo permanece nervioso. Una breve réplica del domingo por la tarde sacudió el único camino pavimentado de esta villa, ocasionando gritos entre los residentes, que comenzaron a correr, y luego se detuvieron cuando el movimiento cesó.

Pauwathok se ubica en el distrito de Sindupalchok, donde se ha registrado más muertes que en ninguna otra parte de Nepal --2.560, en comparación con 1.622 en Katmandú. La ONU dice que hasta 90% de las casas en Sindupalchok fueron destruidas.

Rajaram Giri estaba sentado bajo un árbol grande cuando ocurrió el terremoto mayor el 25 de abril. Pauwakthok quedó de inmediato envuelta en nubes de polvo rojo. Cuando el polvo se asentó, Giri vio sólo ruinas.

Sólo un puñado de las cerca de 80 casas de la villa sigue siendo habitable. Construidas en su mayoría de tabiques, barro y ramas, las casas fueron derribadas por completo o dañadas sin posibilidad de reparación. Algunas familias duermen ahora en bajo refugios improvisados con escombros que construyeron de sus propias viviendas en ruinas.

Otros duermen bajo lonas impermeables obtenidas después de que residentes se sentaron el viernes en medio del camino y bloquearon el paso de una caravana de ayuda que eventualmente les entregó 30 de ellas, dijo Giri, quien tomó una para su familia.

"Sólo tenemos la ropa sobre nuestra espalda", señaló. "El resto quedó enterrado bajo los escombros".

Voluntarios han comenzado a llenar el vacío. La tarde del sábado, la solicitud de ayuda de Pauwathok fue finalmente respondida.

Un camión lleno de arroz, fideos de arroz y suministros médicos llegó al lugar. Todo mundo lo rodeó.

Él envió del camión fue organizado por un maestro que fue en busca de ayuda a Katmandú, donde recolectó donaciones de caridades y amigos. Ellos mismos trajeron la ayuda.

"El gobierno no ha sido capaz de atender las necesidades de todos, así que es mejor si todos pueden poner de su parte", dijo Supral Raj Joshi, quien ayudó a traer la ayuda. "No es que el gobierno no lo esté intentando, es que no ha sido capaz de llegar a todos lados", agregó.

Otros seis civiles, varios de quienes trabajan con niños de la calle en Katmandú, también vinieron el sábado a entregar ayuda médica.

Ellos vendaron la herida de una anciana, Tilamaya Bharti, quien perdió parte de un dedo cuando una piedra lo aplastó durante el terremoto. Además dieron a Bharti analgésicos, los primeros que ha recibido desde que médicos en un poblado cercano le realizaron una apresurada amputación la semana pasada y la enviaron a casa sin nada para disminuir el dolor.

Aunque la situación en Pauwathok es grave, algunas partes remotas de Nepal parecen haber sufrido incuso más.

David O'Neill, de Búsqueda y Rescate Internacional del Reino Unido, dijo que un equipo de su grupo había manejado primero y caminado después durante varias horas para llegar a seis aldeas remotas aldeas para evaluar la situación. El equipo reportó que las villas habían sido golpeadas fuertemente y que había muerto 80% de sus habitantes.

"Todo quedó derrumbado", señaló O'Neill. Al parecer la gente ahí no murió en el primer terremoto, sino en una réplica fuerte al día siguiente", agregó.