Primer ministro canadiense visita Irak; hay 30 muertos

El primer ministro canadiense Stephen Harper efectuó el sábado una visita sorpresiva a Irak, comprometiéndose a continuar el apoyo de su país a la lucha contra el grupo Estado Islámico en una jornada en que 30 personas murieron en diversos atentados en suelo iraquí.

El gobierno canadiense anunció que aportará una asistencia adicional de 139 millones de dólares para hacer frente a la crisis de los refugiados propiciada por la lucha, además de los 67 millones de dólares que ya había comprometido a Irak.

El primer ministro iraquí Haider al-Abadi recibió a Harper en Bagdad. Canadá forma parte de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos que apoya al ejército iraquí con ataques aéreos, adiestramiento y suministro de armas.

Harper se comprometió a continuar el apoyo de su gobierno a Irak.

"Canadá no permanecerá con los brazos cruzados mientras el grupo ISIS perpetra actos bárbaros de violencia e injusticia contra civiles inocentes en Irak", declaró Harper en un comunicado, en el que se refirió al grupo Estado Islámico por su acrónimo alternativo en inglés.

Al-Abadi elogió la participación de Canadá en la coalición y la calificó de "esencial", en tanto que exhortó a la comunidad internacional a que sume fuerzas contra el peligro extremista ya que "el terrorismo no sólo amenaza a Irak, sino a la región y al mundo entero".

En tanto, dos coches bomba conducidos por atacantes suicidas estallaron con minutos de diferencia en el frecuentado sector de Karrada, en Bagdad, lo que dejó 17 personas fallecidas, dijo la policía.

Ambos atentados ocurrieron cuando restaurantes y cafeterías estaban repletos de clientes, según las autoridades.

En la provincia de Diyala, en el este, una bomba en un camino estalló al paso de un minibús, indicó la policía. Murieron cinco mujeres y dos menores.

La mayoría de los combatientes del Estado Islámico fueron expulsados de esa provincia oriental a principios de año, pero algunos han continuado la colocación de bombas en caminos y calles.

En la provincia de Anbar, tres soldados y tres milicianos perdieron la vida y nueve resultaron heridos por el estallido de un vehículo militar Humvee cargado de explosivos, el cual fue conducido por un atacante suicida hasta el cuartel de esas fuerzas en la ciudad de Garma, dijo un oficial de policía.

Autoridades del sector médico confirmaron las cifras de víctimas. Todas solicitaron el anonimato para hacer declaraciones porque no están autorizadas a facilitar información.

Los nuevos fallecimientos ocurrieron en momentos en que la misión de las Naciones Unidas en Irak informó que en abril perdieron la vida 812 iraquíes, incluidos 277 miembros de las fuerzas de seguridad y milicias aliadas.