Gran Bretaña tiene nueva princesa y aguarda su nombre

Desde el príncipe Carlos hasta los admiradores de la realeza y la mayoría de quienes hicieron alguna apuesta, millones de personas en Gran Bretaña esperaban una niña.

La duquesa de Cambridge complació el sábado a su nación y a los entusiastas de la realeza en el mundo: tuvo una princesa.

El nacimiento real suscitó ovaciones y los gritos jubilosos de "¡hip, hip, hurra!" afuera del Hospital St. Mary's en Londres, donde admiradores y reporteros de diversos países aguardaron durante días.

La bebé --el segundo vástago del príncipe Guillermo y Catalina-- nació el sábado en la mañana y pesó 3,7 kilogramos (ocho libras), dijeron funcionarios.

La nueva princesa es cuarta en la línea de sucesión al trono y la quinta bisnieta de la reina Isabel II, de 89 años. Desde hace décadas, la corona británica no tenía una princesa que ocupara un lugar tan alto en la línea de sucesión.

No paran las conjeturas sobre cómo se llamará la nueva integrante de la realeza británica, y las principales apuestas eran nombres de niña: Alicia y Charlotte son claros favoritos seguidos de Isabel, Victoria y Diana, todos de gran tradición real.

A los hijos de la realeza por lo general se les ponen varios nombres --por ejemplo el hermano de la bebé fue bautizado como Jorge Alejandro Luis_, así que la princesa podría llevar otro aparte de los mencionados.

La expectativa por el nacimiento aumentó hace varias semanas cuando Catalina, de 33 años, dijo a una persona que le había deseado parabienes que daría a luz más o menos a finales de abril.

Sin embargo, el nacimiento tomó un poco desprevenidos a los periodistas porque Catalina dio a luz casi tres horas después de su ingreso en el hospital el sábado al amanecer. Guillermo, de 32 años, estuvo en el nacimiento.

La pareja se presentó después con la bebé en las escalinatas del hospital, donde posaron para los fotógrafos antes de partir a su casa en el palacio de Kensington, ubicado en las cercanías.

Catalina, que llevaba un vestido alto de flores amarillas y blancas del diseñador británico Jenny Packhma, sostuvo a la bebé, la cual dormía envuelta en un chal blanco.

La pareja se veía tranquila y no contestó preguntas de la prensa. Guillermo había dicho antes a los reporteros que estaba "muy feliz" cuando había traído al menor, Jorge, para que conociera a su hermana en el hospital.

Jorge, que se veía un poco alarmado por tantas cámaras, saludó a la multitud que le exhibía cariño.

La reina y otros miembros de alto rango de la realeza están "encantados por la notica", según funcionarios. La monarca decidió vestirse para la ocasión con una prenda distintiva, un conjunto rosa, que lució durante un compromiso oficial en North Yorkshire, 400 kilómetros (250 millas) al norte de Londres.

Centenares de admiradores y turistas gritaban vivas y "¡Princesa! ¡Princesa!" cuando se aglomeraron afuera del palacio y el hospital apenas se había difundido la noticia. Una persona que había acampado afuera del hospital durante varios días bailó de alegría.

"Para mí es lo máximo", declaró Terry Hutt, de 80 años, quien se había puesto la bandera británica. Hutt señaló que no esperaba que el nacimiento sucediera tan pronto, pero afirmó: "Los bebés llegan cuando están listos".

"Si Diana estuviera aquí, estaría muy, muy orgullosa", agregó en referencia a la fallecida princesa Diana, madre de Guillermo.

La noticia fue anunciada en redes sociales como Twitter así como en el boletín tradicional colocado en el caballete chapeado de oro que se ubica frente al Palacio de Buckingham, práctica que se remonta a 1837.

Una persona vestida con un llamativo disfraz --sin conexión oficial alguna con la familia real-- pregonó la noticia en la puerta del hospital, donde hacía sonar una campana para dar la bienvenida a la nueva integrante de la realeza.

"Que nuestra princesa viva mucho tiempo, que sea feliz y gloriosa", dijo Tony Appleton, quien leía en voz alta un pergamino.

Los dirigentes políticos británicos, que enfrentan una reñida elección general en sólo cinco días, se apresuraron a felicitar a la pareja por el nacimiento de la bebé.

Numerosos deseos de buena voluntad también provinieron del resto del mundo. El presidente estadounidense Barack Obama dijo que deseaba a la familia "mucha alegría y felicidad", mientras que el primer ministro canadiense Steven Harper afirmó que la familia real británica ocupa "un lugar muy especial en nuestro país".

Jorge, de 21 meses, es ahora tercero en la línea de sucesión, después de su abuelo, el príncipe Carlos, y Guillermo. La nueva princesa ocupa ahora el cuarto lugar y relega a su tío Enrique al quinto puesto.

La anterior princesa más cercana al trono fue Ana, que nació en 1950 y fue el segundo vástago de la reina, Las princesas Beatriz y Eugenia, hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson, eran quinta y sexta en la línea de sucesión cuando nacieron.

Gracias a una reciente modificación en la ley, la nueva princesa ocupará su lugar en la línea de sucesión que por siglos anteponía a los hombres sobre las hermanas.

Lo anterior significa que ningún hermano menor podrá desplazar a la nueva princesa en el orden de preferencia para heredar el trono.

Sin embargo, la princesa quizá no tenga que preocuparse de que algún día se convierta en reina, ya que las normas de la sucesión real dictan que el trono siempre se le dará al hijo mayor.

Los hermanos menores sólo pueden asumir el trono en circunstancias muy extraordinarias: en caso de enfermedad, muerte o abdicación.

El nacimiento de su segundo vástago marca una nueva etapa para Guillermo y Catalina, que se casaron en una ceremonia espléndida en la Abadía de Westminster en abril de 2011.

Previsiblemente la pareja real pasará más tiempo en su recinto campestre, una mansión con fachada de ladrillo y 10 habitaciones conocida como Ahmer Hall, en una finca de la reina en Sandringham, a 190 kilómetros (120 millas) al norte de Londres.

El apartamento que tienen en el palacio de Kensington, en el centro de Londres, donde se encuentra gran parte del personal de la pareja, continuará como la residencia oficial de ambos, dijeron funcionarios.

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Greg Katz, en Londres, contribuyó a este despacho.

Sylvia Hui está en Twitter como http://Twitter.com/sylviahui