Starbucks siempre se ha diferenciado por tomar posiciones firmes en temas políticos progresistas. Ahora por esa reputación la cadena de cafeterías ha buscado colocarse en el punto medio del acalorado debate estadounidense sobre las leyes relacionadas con las armas de fuego.

La compañía con sede en Seattle publicará el jueves anuncios que ocuparán toda una página en los principales diarios para decir a sus clientes que las armas ya no son bienvenidas en las cafeterías de la marca.

Sin embargo, Starbucks no las prohibió totalmente en sus establecimientos en una muestra del tacto que necesita para continuar funcionando en medio de un tema polarizante.

"No estamos a favor ni en contra de las armas", dijo el director Howard Schultz en entrevista y destacó que se continuará atendiendo a los clientes que elijan portar un arma.

La empresa adoptó la postura al encontrarse en medio de una pelea que no provocó.

En los últimos meses, los defensores del control de las armas habían exigido a Starbucks que las prohibiera en sus establecimientos.

Por su parte, los partidarios del derecho a poseer armas celebraron la decisión de la compañía de que el asunto quedara en manos de las leyes locales.

Hace un mes más o menos, Starbucks adelantó el cierre de una cafetería en Newtown, Connecticut, para evitar una manifestación de defensores del derecho a las armas.

Los participantes tenían previsto efectuar lo que llamaron "El día del agradecimiento a Starbucks"; querían venir con sus armas de fuego y convertir a la compañía en partidaria involuntaria de los derechos a tener armas.

El apoyo a las armas es contrario a la imagen de Starbucks. La sensación cálida que los clientes de Starbucks obtienen cuando sorben sus bebidas no siempre proviene del café.

Para algunos, parte del atractivo de la marca es su apoyo liberal a temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la preservación ambiental.

En cuanto a los "Días de Agradecimiento de Starbucks" de los partidarios de las armas, Schultz afirmó: "Hablando claramente: No queremos esos eventos en nuestros locales".

Pero el mensaje dice que Starbucks se atiene a su posición de que la cuestión debe quedar a resolución de los legisladores. Schultz agregó que no quiere poner a sus trabajadores en posición de tener que enfrentar a clientes armados.

Sin embargo, debido a sus ingresos anuales por más de 13.000 millones de dólares y unos 7.000 establecimientos en el país, en estados demócratas y republicanos, Starbucks se ha visto obligado a combinar con cuidado su mezcla especial de política y comercialización.

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Candice Choi está en Twitter como www.twitter.com/candicechoi