Republicanos la toman contra Obamacare

Los representantes republicanos prometieron el miércoles aprobar leyes que eviten una paralización parcial del gobierno y la mora sobre la deuda nacional, a la vez que cancela la reforma de los servicios médicos liderada por el presidente Barack Obama, lo que inaugura una nueva ronda de enfrentamientos políticos a medida que se acercan fechas tope clave.

Obama condenó rápidamente el esfuerzo, calificándolo de extorsión política, y la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que por lo general apoya a los republicanos, pidió a los legisladores que aprueben con urgencia leyes de gasto y endeudamiento, sin tomar en cuenta el debate sobre el llamado Obamacare.

La estrategia de dos pasos anunciada por el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, fue una concesión a su base. Al mismo tiempo, fue un reto a los conservadores dentro y fuera del Senado que han pasado el verano buscando los votos necesarios para cortar de raíz la ley se servicios médicos del presidente. Y ahora les pedirán que cumplan lo prometido.

"La batalla aquí se ha ganado. La Cámara votó 40 veces para retirar la financiación al Obamacare, para rechazar la ley. Es hora de que el Senado libre su batalla", dijo Boehner, republicano por Ohio.

Tal y como fue explicado por varios funcionarios, Boehner y el liderazgo planean fijar una votación en la Cámara para el viernes sobre un proyecto de ley para financiar las operaciones del gobierno hasta el 15 de diciembre los niveles existentes, a la vez que se elimina la asignación de fondos a la ley de servicios médicos. El mismo proyecto de ley incluirá una exigencia al Tesoro para que priorice los pagos del Seguro Social y por discapacidad en caso que el gobierno llegue al límite de su capacidad de endeudamiento y no pueda pagar todas sus obligaciones.

Un segundo proyecto, que se presentaría en el pleno de la Cámara la próxima semana, permitiría al Tesoro tomar préstamos libremente durante un año.

Se espera que el mismo proyecto esté lleno de otras exigencias, como la construcción del oleoducto Keystone XL de Canadá a Estados Unidos, al que los ambientalistas se oponen y que el gobierno de Obama ha rechazado hasta el momento. Otros elementos reflejarán diferentes prioridades presupuestarias de los republicanos, como ahorros no identificados en los programas de servicios médicos y beneficios del gobierno y medidas para acelerar la reforma del código fiscal.

Las perspectivas de aprobación de los dos proyectos de ley en la Cámara son elevadas porque los republicanos tienen mayoría y tanto la base como los líderes se han unido para apoyar la estrategia.

Pero en el Senado, controlado por los demócratas, no tienen probabilidades de ser aprobadas.