Michelle Bachelet se enfoca en nueva constitución chilena

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, manifestó el miércoles su apoyo a medidas para combatir la corrupción y comenzará el diálogo por una nueva constitución tras una serie de escándalos recientes.

La mandataria solicitó al Congreso acelerar las medidas para combatir la corrupción tras anunciar que ya no se le permitirá a las empresas hacer contribuciones a los partidos políticos, que ahora serán financiados por el gobierno.

"Este proyecto de ley previene no sólo de mejor manera los conflictos de interés de las autoridades públicas, sino que establece sanciones más severas en caso de que se presenten", dijo Bachelet.

La medida, agregó, "es importante para terminar con las malas prácticas del clientelismo y el tráfico de influencias, y permite una mayor fiscalización de lo que han hecho las autoridades anteriores".

La corrupción en Chile es una de las más bajas de Sudamérica. Pero la confianza en los políticos y la cúpula empresarial se ha desgastado tras un escándalo en un banco de préstamos en el que se vio involucrado el hijo de Bachelet, así como un escándalo de financiamiento de campaña en el que están involucrados políticos de derecha y una importante compañía financiera.

Bachelet ganó el año pasado la presidencia con promesas de combatir la inequidad en Chile, y el escándalo que involucra a su familia ha sido un duro golpe para su imagen. Una encuesta reciente demostró que la aprobación del mandato de Bachelet ha caído a 31%, el más bajo de su administración actual y su periodo previo como presidenta, entre 2006 y 2010.

Bachelet anunció los planes para una reforma constitucional durante un discurso en televisión nacional la noche del martes. No reveló detalles, pero dijo que en septiembre comenzará un diálogo para hacer cambios a la constitución.

La constitución chilena vigente data de la dictadura del general Augusto Pinochet entre 1973 y 1990.