Selecciones sudamericanas se resignan ante Liga de Campeones

Después de haber molestado tantas veces a los clubes europeos con sus eliminatorias mundialistas, al futbol sudamericano no le queda otra que resignarse y cruzar los dedos para que la final de la Liga de Campeones no deje secuelas sobre varios pilares de selecciones sudamericanas en la Copa América, que comienza cinco días después de ese partido en Berlín.

La final de Champions será el 6 de junio, y podría tener entre sus protagonistas a los argentinos Lionel Messi y Javier Mascherano y Carlos Tevez; los brasileños Neymar, Marcelo y Dani Alves; los chilenos Arturo Vidal y Claudio Bravo; o el colombiano James Rodríguez.

La Copa América en Chile arranca el 11, con la participación de las 10 selecciones sudamericanas, además de México y Jamaica como invitados. Por lo tanto, con menos de una semana entre el cierre de un campeonato y la apertura del otro, los involucrados en esa final llegarán a Chile con el físico desgastado y, por lo tanto, con mayor riesgo de lesión.

Los finalistas saldrán de los choques Barcelona-Bayern Munich y Juventus-Real Madrid que se disputarán entre el 6 y 13 de mayo.

Si Juventus llega a la final, la más afectada podría ser la selección chilena de Vidal, ya que como anfitrión pondrá en marcha el campeonato ante Ecuador, que no tiene a ningún jugador entre los semifinalistas de la Champions.

El "Rey Arturo", quien defiende, presiona y participa del juego ofensivo, tiene como compañeros en la Juventus a los argentinos Tevez y Roberto Pereyra y al uruguayo Martín Cáceres, todos ellos casi confirmados en la Copa América.

Lejos de preocuparse por el futuro de sus seleccionados en la final de clubes, el técnico de Argentina Gerardo Martino declaró el martes a ESPN que "me gustaría que la final sea Barcelona-Juventus, sin pensar en lo que me conviene a mí".

La preferencia de Martino obedece a que cuatro argentinos estarían en esa hipotética final: Messi y Mascherano del Barcelona y Tevez y Pereyra de la "Juve", además del arquero chileno Bravo y el defensor brasileño Alves, ambos del Barsa e integrantes de sus selecciones.

"Además es bueno recibir a los jugadores con buen estado anímico", subrayó también Martino, desde un ángulo positivo del tema y sin adentrarse en lo físico.

Mascherano señaló que, por ahora, no sabe si los implicados en la final europea tendrían un papel reducido en el primer partido en la Copa América. Argentina debuta el 13 de junio ante Paraguay.

"Habría que hablarlo con el entrenador, a ver cómo llegamos físicamente. Él sabrá qué es lo mejor para el equipo y tomará la decisión", apuntó.

Si Real Madrid es finalista, Colombia estará pendiente de James, su joya más preciada tras haber sido Bota de Oro con seis goles y llevar a su selección a los cuartos de final en el Mundial de Brasil 2014.

Colombia juega su primer encuentro el 14 de junio ante Venezuela

Y si el Bayern se trepa a esa instancia, se vería afectado Perú con su artillero Claudio Pizarro, que a los 36 años está en el umbral de jugar lo que sería su cuarta copa continental, pese a que por una lesión se perdió la de Argentina 2011. Con el club bávaro también juegan los zagueros brasileños Dantes y Rafinha.

Un conflicto entre la UEFA y la Conmebol estaba servido ya que la normativa FIFA exige que los jugadores se incorporen al menos 14 días antes del inicio de un torneo oficial como es la Copa América.

Sin embargo, el vocero de la Conmebol Néstor Benítez señaló que hay un pacto de caballeros entre las dos confederaciones para que las selecciones sudamericanas no exijan el cumplimiento de ese plazo con los jugadores que alcancen la final.

"Esta es la realidad de nuestros días, fue un acuerdo consensuado", señaló Benítez en declaraciones desde Asunción a The Associated Press. "En la Copa América va a estar casi lo más importante del fútbol internacional, con gran impacto en todo el mundo y eso es lo más importante".

Pese a que lo hacen a disgusto --y también obligados por leyes de la FIFA-- los clubes europeos ceden a sus figuras cuando las federaciones sudamericanas las reclaman para las eliminatorias mundialistas, lo cual ocurre varias veces al año.

Los clubes europeos pagan en general fortunas por jugadores y miran con recelo las convocatorias para las eliminatorias sudamericanas, que involucran largos viajes transatlánticos.

"Los jugadores se adaptan, pero las selecciones también", comentó el ex zaguero del Barcelona, Eric Abidal, quien disputó dos mundiales y una Eurocopa con la selección francesa. "Ellos (las selecciones) saben que en los equipos grandes los jugadores pueden llegar cada año más o menos a una final de Champions, entonces sí que el calendario es muy estrecho".

La Liga de Campeones se juega anualmente y la Copa América cada cuatro años, aunque en forma excepcional en 2016 volverá a disputarse por primera vez en su historia en Estados Unidos, con el agregado de países de la CONCACAF y bajo la denominación de Copa Centenario.