Casa Blanca promueve datos seguros en ley de salud

El gobierno federal anunció un esfuerzo de alto nivel para asegurarles a los estadounidenses que la información que presenten bajo la nueva ley de gastos médicos se mantendrá privada y segura, con la esperanza de contrarrestar las quejas de los republicanos de que no se está haciendo lo suficiente para proteger los datos de los consumidores.

Por su parte, un amplio grupo de conservadores en la Cámara de Representantes dio a conocer un proyecto de ley que proporciona exenciones fiscales ampliadas para los consumidores que adquieran su propio seguro de gastos médicos, e incrementa el financiamiento gubernamental para los fondos de alto riesgo --programas especiales creados por las legislaturas estatales con el fin de proporcionar una red de seguridad para la población que carece de seguro porque está enferma y no se lo quieren vender, o porque no puede pagarlo_, la primera alternativa amplia de los republicanos al proyecto del presidente Barack Obama para reorganizar los servicios de salud.

El secretario de Justicia, Eric Holder; la secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius; la presidenta de la Comisión Federal de Comercio, Edith Ramírez, y otros funcionarios federales y estatales se reunieron el miércoles en la Casa Blanca para conversar sobre las medidas de seguridad diseñadas para impedir que los estafadores y los ladrones de identidad se aprovechen de millones de estadounidenses que pudieran intentar inscribirse a un seguro de gastos médicos bajo la Ley de Cuidados de Salud Accesibles a partir del 1 de octubre.

Los republicanos que se oponen a esa ley, entre ellos el gobernador de la Florida, Rick Scott, han advertido recientemente que la seguridad es laxa a la hora de dar información personal como números de la Seguridad Social, fechas de nacimiento y declaraciones de ingresos, a medida que la gente se inscribe en lo que muchos llaman "Obamacare".

Las autoridades de la Casa Blanca piensan lanzar un número telefónico gratuito (800-318-2596, TTY 855-889-4325) que enlazará a los consumidores con centros telefónicos federales para reportar fraudes o presunto robo de identidad bajo la nueva ley de salud.

Promoverán otras iniciativas, incluido un nuevo sistema de cómputo que verificará las identidades de los estadounidenses para impedir que los subsidios financiados por los contribuyentes vayan a parar a manos de los delincuentes, así como una campaña educativa con el fin de advertirles a los consumidores sobre el tipo de posibles fraudes.

Por otro lado, bajo la propuesta de la Comisión Republicana de Estudio de la Cámara de Representantes (RSC, por sus siglas en inglés), los individuos que adquieran cobertura aprobada para su venta en su estado podrían pedir una deducción de 7.500 dólares en el impuesto sobre la renta y sobre nómina que pagan, sin importar el costo del seguro médico. Las familias podrían deducir 20.000 dólares.

El republicano Steve Scalise, representante por Luisiana y presidente del RSC, dijo que el grupo quería una alternativa "que realmente disminuyera el costo e incrementara el acceso (a los servicios de salud), y lo hiciera de una forma que no tenga las exigencias y los impuestos" que forman parte del "Obamacare".

"Vamos a estar presionando para tener una votación en el piso de la Cámara de Representantes" tras pasar por los procedimientos legislativos usuales, dijo sobre la medida, que incluye un rechazo total a la ley a la que los republicanos se han opuesto desde el principio.

Phil Roe, representante por Tennessee, quien encabezó un pequeño grupo que redactó la medida, dijo que la deducción fiscal asegurará que los individuos y las familias disfruten "el mismo poder adquisitivo" que los empleadores a los que se les permite deducir el costo de la cobertura que proporcionan a sus trabajadores.

Dijo también que la asignación de 25.000 millones de dólares a lo largo de 10 años con el fin de sufragar el costo de la cobertura para los pacientes de alto riesgo aliviaría un problema causado cuando se agoten los fondos proporcionados bajo el plan de Obama. Las primas en los fondos de alto riesgo tendrían un tope máximo del doble del costo promedio de los seguros vendidos en el estado.

A los individuos con enfermedades preexistentes que ya tienen cobertura se les permitiría en general cambiar a otro seguro sin temor a perder su póliza.

No se ofrecieron cálculos del costo en general que tendrá el proyecto de ley de los republicanos.

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Kennedy reportó desde Miami. Los periodistas de The Associated Press Carla K. Johnson en Chicago y David Espo en Washington contribuyeron con este despacho.