Dominicana: inauguran monumento a víctimas de invasión EEUU

Legisladores y organizaciones civiles dominicanas recordaron el martes por separado el aniversario número 50 de la segunda invasión militar de Estados Unidos realizada en 1965.

En los primeros cuatro meses de la invasión, que comenzó el 28 de abril de 1965 y que más tarde contó con una fuerza multinacional aprobada por la Organización de Estados Americanos, murieron más de 4.000 dominicanos, entre civiles y militares

Reinaldo Pared, senador por la capital, inauguró un pequeño monumento en el lugar donde se encuentra la fosa común donde fueron enterradas cientos de personas caídas durante la ocupación y que no fueron identificadas y reclamadas en su momento por sus familiares.

El monumento es "un reconocimiento póstumo a los hombres y mujeres dominicanos que han ofrendado su vida por las mejores causa de país", dijo el legislador. Lamentó que los combatientes caídos al enfrentar a las tropas estadounidenses han quedado en el olvido e insistió que la tumba "merece mejor suerte".

Un primer grupo de marines estadounidense entró en la capital dominicana el 28 de abril de hace 50 años con el pretexto de proteger y evacuar a los ciudadanos de Estados Unidos debido al conflicto armado interno que había estallado cuatro días antes para restablecer al presidente constitucional Juan Bosch, depuesto en 1963 por un golpe de estado apoyado por el gobierno de Washington.

Bosch, quien se encontraba exiliado en Puerto Rico, había sido el primer presidente electo democráticamente luego del fin de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en mayo de 1961 y había emprendido medidas de carácter liberal.

La administración del entonces presidente estadounidense Lindon Lyndon B. Johnson temía que el movimiento armado para restablecer a Bosch tuviese un trasfondo comunista y convirtiera a República Dominicana en otra Cuba.

Johnson autorizó el envío de un primer grupo de 400 marines y en sólo semanas el número de militares estadounidense llegaba 42.000.

El golpe de estado de 1963 y la intervención militar estadounidense "han dejado un legado funesto para la vida de los dominicanos y dominicanas en los últimas cinco décadas", consideró un grupo de 50 miembros de organizaciones juveniles en una carta abierta dirigida el martes al presidente de Estados Unidos Barack Obama y a Joseph Biden, en su calidad del presidente del Senado.

Los activistas, entre académicos, sociólogos, artistas y dirigentes populares, exigen del jefe de la Casa Blanca emita un "desagravio público de los Estados Unidos por el crimen de estado perpetrado por sus fuerzas armadas al invadir nuestro territorio, malograr nuestra democracia, secuestrar la voluntad popular de nuestro pueblo y asesinar a miles de inocentes".

Cristiana Lizardo, presidente del Senado, inauguró el martes en la sede del Congreso una exposición fotográfica sobre la participación de las mujeres en la guerra de 1965.

"Las mujeres se integraron a la lucha y estuvieron involucradas en tareas audaces, como entrenarse en el manejo de las armas", recordó las legisladoras.

Otras instituciones públicas, como el archivo general de la nacional, también inauguraron exposiciones sobre la ocupación militar que concluyó en septiembre de 1966, luego de la celebración de las cuestionadas elecciones presidenciales en las que resultó ganador Joaquín Balaguer, quien en 1961 había sido el sucesor del dictador Trujillo.