Uruguay: policía da seguridad a exprisioneros de Guantánamo

Cuatro de los seis exprisioneros de Guantánamo que Uruguay recibió como refugiados continuaron el martes por cuarto día su protesta frente a la embajada de Estados Unidos, con la novedad de que levantaron tres carpas en la plaza donde están instalados en reclamo de una vivienda y recursos económicos para solventar sus gastos.

Un destacamento de la Guardia Republicana, un cuerpo militarizado de la policía, llegó hasta el campamento y el oficial al mando, en español primero y luego en fluido inglés, les hizo saber a los refugiados que estaban allí para garantizar su seguridad y ayudarlos en lo que necesiten.

"Estamos realmente interesados en cuidar su seguridad. Estoy muy feliz de estar en contacto con ustedes, y cualquier problema que tengan no duden en recurrir a nosotros", dijo el capitán Víctor Torres a los tres refugiados que se encontraban presentes.

Torres dijo a la AP que llegó cumpliendo órdenes superiores pero no estaba autorizado a realizar más declaraciones.

Ali al-Shaaban, el refugiado que mejor habla en inglés, tradujo las palabras del oficial para sus compañeros. Torres fue despedido con muestras de afecto y uno de los refugiados le dio un abrazo.

Los exprisioneros de Guantánamo se niegan a firmar un convenio que les propone la organización no gubernamental Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu), que implementa en Uruguay las políticas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El convenio que los refugiados rechazan tendría vigencia hasta febrero de 2016 y si lo firman recibirán una ayuda económica de 15.000 pesos uruguayos mensuales (unos 600 dólares), provenientes del Acnur. Los refugiados ya venían recibiendo ese dinero, pero cinco de ellos que se negaron a firmar el convenio, han dejado de recibir esos ingresos.

Por ese motivo, cuatro de los seis exprisioneros -tres sirios y un tunecino- están desde el viernes a la tarde sentados en una plaza frente a la embajada de Estados Unidos en Montevideo.

"Vamos a quedarnos aquí hasta que solucionen nuestros problemas. Hace frío, pero es mejor sufrir unos días que sufrir toda la vida", dijo el lunes a la Associated Press Al Shaaban.

"Es imposible mantenerse en este país con 15.000 pesos. Nos asesoramos con muchas organizaciones de derechos humanos y todas nos dijeron que no debíamos firmar. Y como no lo hicimos, Sedhu nos dijo que ya no nos pagará nada", agregó Al-Shaaban.

El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, dijo el lunes que Uruguay les dará vivienda a los refugiados, pero estos deben firmar el convenio. No aclaró, sin embargo, por cuánto tiempo tendrán derecho a usufructuar esa vivienda.

Nin Novoa no respondió los mensajes de AP.

Un funcionario de Sedhu que no se identificó dijo que su organización "no está haciendo declaraciones de prensa" y sostuvo que la responsable de los programas de refugiados, Gabriela Cortina, no estaba "disponible".

Desde Buenos Aires, la responsable de Acnur para Uruguay, Michelle Alfaro, dijo que tampoco hará declaraciones.

A pesar de haber recibido múltiples ofertas de trabajo, los refugiados no las han aceptado, ya que sostienen que todavía no están en condiciones físicas y anímicas para trabajar.

Semanas atrás, el presidente Tabaré Vázquez había manifestado que Washington debería hacerse cargo de mantener a los seis refugiados.

Desde 2002 Estados Unidos ha recluido en la cárcel de Guantánamo, ubicada en una base naval en territorio cubano, a supuestos implicados en el terrorismo internacional.