La lucha en Yemen deja a miles de personas varadas en Egipto

Mientras la ofensiva rebelde chií y los ataques aéreos saudíes continúan en Yemen, miles de yemeníes siguen varados en Egipto sin poder volver a casa.

Arabia Saudí, que lanzó su campaña contra los rebeldes hutíes a finales de marzo, cerró el espacio aéreo sobre el país más pobre del mundo árabe y detuvo todos los vuelos comerciales. Y si bien la situación de los extranjeros en Yemen que tratan de escapar ha llamado mucho la atención, los yemeníes que quieren regresar a casa tiene cada vez menos opciones conforme se les acaba el dinero, y algunos dicen que incluso duermen en las calles de El Cairo.

"Ya no nos queda nada que vender", dijo Saleh Hadad, un yemení de la provincia de Marib. "¿A dónde se supone que debemos ir?".

Muchos, como Hadad y su madre, que tiene cáncer de hígado, viajaron a Egipto para recibir atención médica que no tienen disponible en casa. Algunas familias han logrado arrendar pequeños apartamentos. Otros dicen que en la práctica, se han quedado sin techo.

Las estimaciones de cuántas personas se han quedado atrapadas varían mucho. El activista Rawan al-Aghbary dijo que unos 3.800 yemeníes intentan volver a sus hogares. El portavoz de la embajada yemení en El Cairo Abu Bakr Badheeb dijo que 4.700 de los 5.800 ciudadanos del país que están ahora en Egipto quieren regresar.

Un comunicado de la embajada indicó que el número crece en 200 cada día conforme se cancelan vuelos. El personal de la embajada y empresarios yemeníes en El Cairo, así como agencias internacionales, tratan de encontrar el modo de alivias su situación.

Pero la embajada, rodeada por la policía, se convierte cada vez más en el lugar donde expresan su descontento los yemeníes que siguen en Egipto. Algunos dicen que no consiguen visados para que parientes que huyeron de la violencia lleguen a El Cairo.

Y si bien algunos en Yemen hacen el peligroso viaje por mar desde Yibuti para comenzar sus vidas como refugiados, muchos de los que están en Egipto sólo quieren volver a casa.

"Somos campesinos sencillos del campo", dijo el viajero yemení Khaidara Hussein. "Preferiríamos volver y morir entre nuestros parientes que vivir aquí de esta manera".