Abre juicio por falso testimonio al co CEO de Deutsche Bank

El co director ejecutivo de Deutsche Bank Juergen Fitschen fue a juicio el martes junto con otros altos cargos del banco alemán acusados de haberse coordinado para engañar a los jueces en una prolongada batalla legal con un magnate mediático ahora fallecido.

El juicio iniciado el martes en el tribunal de Múnich cierra una saga que ha perseguido al banco más grande de Alemania durante más de una década. El caso deriva de una entrevista en 2002 en la que el entonces director ejecutivo Rolf Breuer sugirió que los bancos no prestarían más dinero al grupo mediático de Leo Kirch. El empresario acusó a Breuer de contribuir a la consiguiente bancarrota de la compañía y presentó una demanda.

La fiscalía alega que Breuer hizo declaraciones falsas ante el tribunal en 2011 y que directivos del banco como Fitschen y los también acusados Breuer y Josef Ackermann, otro ex director ejecutivo, respaldaron un escrito que contenía una declaración falsa.

El propio Fitschen testificó en junio de 2011, y según la fiscalía hizo declaraciones contradictorias con las que trató de evitar tanto un testimonio de "información falsa demostrable" como un perjuicio a la estrategia de defensa.

El intento de fraude puede suponer una pena de prisión de entre seis meses y 10 años.

Fitschen y los demás acusados han negado los cargos.

"Confío en que lo que siempre he dicho pueda refrendarse ante el tribunal, y es que no veo motivos para que se presentaran estos cargos en mi contra", dijo Fitschen el lunes.

Kirch murió en julio de 2011. Deutsche Bank llegó a un acuerdo con los herederos el año pasado en el que aceptó pagar 775 millones de euros (842 millones de dólares).

Fitschen y Anshu Jain sucedieron a Ackermann como con directores ejecutivos de la entidad en 2012.

Está previsto que el juicio en Múnich se prolongue hasta septiembre, con 16 sesiones ya fijadas.

El proceso comenzó después de que el banco llegara a un acuerdo por valor de 2.500 millones de dólares con las autoridades estadounidenses y británicas por la manipulación de las tasas de interés de referencia, un caso no relacionado que también ha dañado la imagen de la entidad.