Teatro Penitenciario celebra 6 años con "El Mago Dioz"

Para los integrantes de la Compañía de Teatro de la Penitenciaría del Distrito Federal, el verdadero valor está dentro de uno mismo y no en Dioz, el mago que controla el reino al que Doroteo llega con su pero Toto.

Un taller de tres meses que se convirtió en una compañía de teatro con 40 integrantes (30 internos, cinco ya en libertad) trabaja de manera ininterrumpida desde hace seis años, llevando al público a la Penitenciará de Santa Martha Acatitla, en el oriente de la Ciudad de México, para verlos actuar.

Sus miembros, de entre 22 y más de 60 años, tienen condenas en prisión de al menos 11 años.

"Dicen 'el teatro no sirve para nada y no lo puedes ver realmente'. Sí, yo sí lo veo, lo veo concreto", dijo a The Associated Press la directora Itari Marta, fundadora del proyecto, quien mencionó el ejemplo de Javier Cruz, uno de los integrantes cuya participación le dio un giro total a su vida.

Cruz fue detenido por comprar vehículos robados y sentenciado a 21 años, de los cuales purgó 16. Entró a la compañía desde sus inicios, el 8 de febrero del 2009. En ese entonces fumaba cocaína en base. Su adicción llegó al grado de que su esposa y su madre dejaron de visitarlo. Llegó a pesar menos de 60 kilos (132 libras).

"Yo me drogaba más de lo que comía y dormía, y el teatro me fue enseñando cosas que decía 'drogado no lo puedo hacer', no me puedo concentrar", relató Cruz, quien ahora luce saludable con unos 20 kilos (44 libras) más.

Pese a que quedó en libertad hace casi dos años, por su trabajo con la compañía sigue yendo varios días a la semana a la penitenciaría, y lo hace con gusto.

"Varias autoridades me han dicho que yo a qué voy si estuve tantos años ahí, no era lógico que yo siguiera yendo cada tercer día", apuntó. "Yo voy a compartir lo que me han enseñado, tanto afuera como allá dentro diferentes maestros y compartírselo a los compañeros".

El alcance del proyecto es especialmente destacable tomando en cuenta que Santa Martha Acatitla era excesivamente violenta. La extorsión, los robos y los homicidios eran comunes a su interior.

"Antes mínimo había dos difuntos al día por problemas, por un cigarro, por un pan", dijo Cruz. "Notros la estamos cambiando con el teatro y así las autoridades con las demás actividades".

Actualmente la población es de 2.907 internos, con sentencias que van de uno hasta 100 años.

"Se decía que este era uno de los centros más peligrosos del mundo y hoy en día es uno de los más tranquilos", sostuvo César Ramiro Rojas, director de la penitenciaría. Rojas ha trabajado 13 años en centros penitenciarios. En el año y cuatro meses que lleva su administración, dijo, sólo ha habido una muerte violenta en la prisión.

El director destacó que la compañía de teatro, que se desarrolla con un convenio de colaboración con el Foro Shakespeare en la Ciudad de México, es parte de uno de los ejes de reinserción a la sociedad: la capacitación y el trabajo.

"Esto nos ayuda para que los internos se mantengan tranquilos y no estén pensando en cosas malas", dijo.

"El Mago Dioz" es la tercera puesta en escena de la compañía tras "Cabaret Pánico" y "Ricardo III". Es una adaptación del clásico "El Mago de Oz", con músicos en vivo y un montaje vanguardista en el que las butacas de los espectadores se van moviendo por el teatro.

Es un homenaje a los hijos de los presos de Santa Martha. Y en la función a la que asistió la AP, había varios de ellos.

"Hay muchos niños en Santa Martha y cuando van no tienen nada que hacer, sólo van a ver a sus papás como hablan", dijo Marta.

También cuestiona al ser humano creyente en imágenes falsas.

"¿Tienes necesidad de creer en algo? Cree en ti y en tu trabajo y en lo que haces día con día y en el otro, y en la solidaridad y en la confianza, porque ahí está Dios", apuntó Marta sobre el mensaje que buscan trasmitir.

Oscar Lara, sentenciado por secuestro exprés, interpreta a Leónidas, un policía federal león que quiere ser valiente y ha caído en actos corruptos.

"Nuestra cobardía es dejar que otros decidan por nosotros", dijo.

"Es un ciclo nuevo para mi vida", agregó del año de trabajo que lleva con la compañía. "Esto no es una obra. Definitivamente, es una carrera actoral".

El costo de la entrada, de 250 pesos (16 dólares) con transportación a la prisión incluida, es destinado al sueldo de los integrantes de la compañía.

"Ese dinero que tú pagaste es para un interno que podría estar dedicándose al crimen organizado, pero los estamos invitando a tratar de ir dejando ese negocio", dijo Marta, quien destacó el nivel de profesionalismo con el que llevan su formación los actores.

"¿Cuánto dura una carrera de teatro, tres o cuatro años?", dijo. "Hay gente ahí que tiene seis años estudiando teatro y con muchos más maestros que un alumno que estudia en una escuela".

Al final de la presentación se abrió una sesión de preguntas y respuestas en la que una mujer lloró por la emoción al felicitarlos.

"Sorprende bastante. Nunca te imaginas que ellos se entreguen tanto en su papel. Es una manera que ellos tienen de expresar todo lo que sienten, todo ese potencial que tienen", dijo Moisés Alvarado, un contador público de 29 años que con la obra pisaba por primera vez una prisión. "Cambió mucho la forma en la que veo el teatro".

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En Internet:

http://foroshakespeare.com/