Juicio en Colorado trata de analizar mente del atacante

Dos versiones sobre la mente inestable de James Holmes fueron presentadas el junes ante el jurado mientras abogados revelaban más detalles sobre cómo un prometedor estudiante de postgrado fue capaz de disparar a cientos de personas que asistían al estreno de una película en un cine de Colorado.

El fiscal principal presentó una imagen de la puerta de la sala cinematográfica en una pantalla de televisión mientras hablaba sobre un siniestro pero cuerdo asesino que cometió metódicamente un asesinato en masa en 2012 para sentirse bien y ser recordado.

"Al otro lado de esta puerta hubo horror. Al otro lado de esta puerta hubo balas, sangre, cadáveres. Al otro lado de esta puerta un individuo que pensó que su carrera había acabado, perdió su amor por la vida, perdió el propósito de su vida, ejecutó un plan", dijo Brauchler, de pie junto a un modelo a escala del cine.

"Él trató de asesinar a toda la gente que llenaba el cine para sentirse mejor y porque pensó que aumentaría su autoestima".

Brauchler dijo que dos exámenes siquiátricos ordenados previamente en secreto por el tribunal concluyeron que Holmes estaba cuerdo.

El defensor público Daniel King argumentó en contra que su cliente padece esquizofrenia, un diagnóstico confirmado por 20 médicos.

Los miembros del jurado deben decidir si Holmes era capaz de diferenciar el bien del mal cuando ingresó al cine, lanzó gas lacrimógeno, mató a 12 personas y lesionó a 70 más. Él está acusado de homicidio premeditado, intento de homicidio, un cargo por explosivos y por cometer un acto de violencia por el caos que ocasionó el 20 de julio de 2012.

Holmes se declaró inocente por razones de locura. Su defensa espera que el jurado concuerde y que el hombre sea recluido indefinidamente en una institución para enfermos mentales. Bajo la ley de Colorado, los fiscales deben probar que Holmes estaba cuerdo para que pueda ser ejecutado o sentenciado a cadena perpetua.

"Una enfermedad mental ciertamente puede sonar a excusa, pero en este caso no lo es", dijo King. "Al final del juicio a ustedes no les quedará duda de que el señor Holmes padece de una enfermedad mental grave".

Holmes estuvo sentado en silencio mientras sus abogados describían su transformación emocional.

Los abogados defensores señalaron que en ambos lados de la familia de Holmes hay casos de la enfermedad, incluida una tía con trastorno afectivo esquizofrénico. Holmes intentó suicidarse cuando tenía 11 años, tuvo "pensamientos intrusivos" cuando cursaba la secundaria y su enfermedad mental "se aceleró" cuando llegó a los veintitantos años, dijo su abogada Katherine Spengler. Cuando estudiaba el postgrado su "sicosis aumentó", señaló King.

Meses antes de los asesinatos, Holmes sufría los efectos de la lucha contra la sicosis y sufría delirios que se apoderaron de su mente y le ordenaron matar. Él pensó de alguna manera que matar gente corregiría las cosas y estaba tan mal después de eso que lamió la pared de su celda, agregó su defensa.

King y Spengler se refirieron a los textos aparentemente delirantes que escribió en un diario que Holmes envió por correo a su terapeuta justo antes de la balacera, como prueba de que su defendido había perdido la cordura.

Brauchler, por su parte, hizo referencia a correos electrónicos que Holmes envió a sus padres y en los que parecía comunicarse racionalmente, y minimizó su decaimiento emocional.

Al mismo tiempo, Holmes estaba comprando un arsenal de armas, municiones, gas lacrimógeno, químicos explosivos, chaleco antibalas y detonadores a control remoto, e iba a un remoto campo de práctica de tiro en lo que describió a una ex novia como su "plan malévolo", dijo el fiscal.