Nuevo México recomienda sitio para desechos nucleares

Nuevo México está recomendando especialmente un área rural en la parte sureste del estado como un sitio provisional de almacenamiento del desecho nuclear de alto nivel radiactivo del país, según una carta emitida por la gobernadora Susana Martínez a inicios de este mes.

La gobernadora se dirigió al gobierno del presidente Barack Obama en una carta enviada al secretario de Energía Ernest Moniz. En la misiva del 10 de abril, la cual fue obtenida por el diario Santa Fe New Mexican (http://bit.ly/1IcQb8z ), Martínez instó a funcionarios federales a considerar un terreno de 404,5 hectáreas (1.000 acres) como un lugar para almacenar barras de combustible radiactivo agotado de las plantas nucleares. Martínez además elogió a los residentes del sureste de Nuevo México por ser capaces de "labrar un nicho en la industria nuclear".

"Una y otra vez los ciudadanos del sureste de Nuevo México me han impresionado con su fuerte ética de trabajo y buena disposición para afrontar problemas nacionales que muchos otros consideran irresolubles", escribió Martínez.

Funcionarios en los condados Lea y Eddy están involucrados en la propuesta. El sitio se ubica aproximadamente 1,6 kilómetros (una milla) al norte de las carreteras US 62/180, a la mitad de camino entre Carlsbad y Hobbs. Eddy-Lea Energy Alliance, un consorcio de gobiernos de condado y de la ciudad, señaló que el potencial terreno de almacenamiento podría traer empleos y crecimiento económico.

"Uno tiene que reconocerlo, no somos un Santa Fe, y no somos un Albuquerque que tiene una economía que se sostiene a sí misma. Nosotros estamos aquí en el área remota y necesitamos encontrar nuestros propios nichos", dijo John Heaton, un ex legislador estatal y presidente de la alianza.

Otros, sin embargo, tienen dudas respecto a abrir a Nuevo México a desechos radiactivos. Don Hancock, un experto en desechos del Centro de Información e Investigación del Suroeste en Albuquerque, dijo que remolcar desechos volátiles a través del país podría ser problemático. Al no existir un plan para un sitio de almacenamiento permanente, un lugar en Nuevo México podría terminar siendo el destino final para combustible nuclear agotado. Hancock manifestó además preocupación de que Martínez parece estar sólo enfocada en impulsar el sureste de Nuevo México.

"Ella ciertamente no ha preguntado a la gente del estado qué piensa al respecto", agregó Hancock.

Un vocero de Martínez dijo en una declaración escrita que la carta era solamente un respaldo preliminar y que la gobernadora además "quiere asegurar que todas las voces sean escuchadas antes de que pueda ser seleccionado cualquier sitio provisional de almacenaje".