Ex presos protestan frente a la embajada de EEUU en Uruguay

Cuatro de los seis ex presos de la cárcel de Guantánamo que Uruguay aceptó recibir como refugiados protestaron el viernes frente a la embajada de Estados Unidos en Montevideo, aprestándose a pasar la noche allí en reclamo de recursos económicos para solventar su vida diaria.

"Todos los que salieron de Guantánamo recibieron lo básico para poder rehacer su vida, incluyendo un lugar para vivir. A nosotros se nos dijo que pasaríamos unas semanas en un hotel y luego nos darían una casa", dijo a The Associated Press el sirio Alí al-Shaaban, uno de los refugiados. "Pero llevamos cinco meses hablando y no nos han dado nada. Seguimos viviendo los seis juntos, apretados en una misma casa".

"Estamos muy enojados", agregó. "No nos han dado nada de lo que nos habían prometido".

Mientras hablaba, un vecino de la embajada tomaba fotografías y una pareja de hippies se acercó a saludarlo y darle aliento.

"Somos demasiados para quedarnos en esa casa", agregó Abel bin Muhammad El Ouerhi, refugiado de nacionalidad tunecina. Además de él y de Al-Shaaban, el grupo incluye a otros tres sirios y a un palestino.

Los cuatro refugiados en el lugar solicitaron entrevistarse con el embajador, lo que no fue posible porque en la sede diplomática ya no había personal, dijo a la AP una fuente allí que prefirió no ser nombrada por carecer de autorización para hacer declaraciones. Sin embargo, no se retiraron del lugar.

La sede diplomática emitió un comunicado en el que señaló que las entrevistas con el embajador deben pedirse en el horario laboral habitual.

El país sudamericano acogió en diciembre a los seis ex presos en lo que el entonces presidente José Mujica, hoy senador, definió como un gesto de humanismo.

A pesar de haber recibido múltiples ofertas de trabajo, los refugiados no las han aceptado, ya que sostienen que todavía no están en condiciones físicas y anímicas para trabajar.

Al-Shaaban dijo que hasta el momento los seis vivían con 15.000 pesos (unos 600 dólares) que les proporcionaba el Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu), una organización no gubernamental que trabaja en Uruguay para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Pero sostuvo que en los últimos días el Sedhu les exigió firmar un documento según el cual ellos se comprometían a pagar todos sus gastos e impuestos con ese dinero, lo cual rechazaron.

"Es imposible mantenerse en este país con 15.000 pesos. Nos asesoramos con muchas organizaciones de derechos humanos y todas nos dijeron que no debíamos firmar. Y como no lo hicimos, Sedhu nos dijo que ya no nos pagará nada", afirmó Al-Shaaban.

Sostuvo que sólo aceptó firmarla el único refugiado palestino del grupo, quien no se encontraba entre los concentrados frente a la embajada.

Al-Shaaban dijo también que en la casa que comparten todos los refugiados, la cual les fue proporcionada por la central sindical única del Uruguay, no se les permite usar el teléfono salvo para hacer llamadas locales a teléfonos fijos.

Semanas atrás, el presidente Tabaré Vázquez había manifestado que Washington debería hacerse cargo de mantener a los seis refugiados.

"Uruguay les dio un asilo, pero es el gobierno de los Estados Unidos el que debe proporcionar todos los medios para que la vida de esos ciudadanos de otros países sea digna en nuestro país", afirmó Vázquez.

Desde 2002 Estados Unidos ha recluido en la cárcel de Guantánamo, ubicada en una base naval en Cuba, a supuestos implicados en el terrorismo internacional cuyos casos nunca fueron examinados por un juez.