México indaga posible delito en caso de menor llevada a EEUU

Autoridades estatales iniciaron una investigación para determinar la posible comisión de algún delito por el caso de una adolescente que fue obligada por un fallo judicial a ir a Estados Unidos, tras ser confundida con otra sustraída por el padre hace varios años.

Alondra Luna Núñez, de 14 años, regresó el miércoles a México luego de que una prueba de ADN demostró que ella no era la hija de Dorotea García, una residente en Houston, Texas, que se la llevó tras el fallo judicial.

La Procuraduría de Justicia de Michoacán informó el viernes en un comunicado que determinó abrir la investigación luego de que la prensa divulgara posibles actos contra el interés superior de un menor.

"Con base a notas periodísticas y material audiovisual difundido en diversos medios de comunicación nacional y estatal, en los que se advierten probables actos que atentan contra el interés superior del niño y que pueden ser constitutivos de un hecho ilícito, la representación social lleva a cabo de oficio las investigaciones correspondientes que permitan deslindar responsabilidades", señaló la dependencia.

El caso fue resuelto por la jueza Cinthia Elodia Mercado, de la localidad de Los Reyes, Michoacán.

La jueza dijo esta semana que consideró que se cumplieron los requisitos de una convención internacional sobre menores sustraídos y que no solicitó ninguna prueba de ADN porque su función no era investigar la identidad de la adolescente.

"Nosotros como juzgado únicamente compete el resolver respecto de la recuperación de una menor", dijo el miércoles a The Associated Press la jueza. "No nos corresponde hacer investigaciones, indagatorias", añadió al insistirle por qué no había ordenado hacer una prueba de ADN.

El caso atrajo la atención luego de que se divulgara en redes sociales y medios de comunicación un video en el que se veía a Alondra resistirse y gritar cuando agentes mexicanos la sacaban del juzgado y era entregada a la señora García, quien se la llevó a Houston.

Los padres de la menor siempre sostuvieron que era una confusión. La menor dijo el miércoles que pidió a la jueza que le hicieran una prueba de ADN, pero no aceptó.

En medio de la conmoción generada, la cancillería decidió solicitar a la señora hacer una prueba de ADN para verificar si Alondra era o no su hija. La mujer aceptó y los resultados confirmaron esta semana que todo era un error.