Chicago: Los católicos despiden al cardenal Francis George

Altos funcionarios, miembros del clero y los católicos del área despidieron los restos del cardenal Francis George el jueves en un concurrido funeral. El jerarca eclesiástico de Chicago es recordado como un enérgico defensor de la ortodoxia católica.

El gobernador de Illinois, Bruce Rauner, y el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, estuvieron entre los 1.200 asistentes al servicio en la Catedral del Santo Nombre cerca del centro de Chicago. La misa del jueves se ofició después de tres días de velatorio, incluso durante la noche del miércoles.

"Francis George vivió una vida basada en la convicción", dijo en la homilía el arzobispo de Seattle, J. Peter Sartain, amigo del fallecido. "Era un cristiano tan cabal que ninguna circunstancia le parecía inadecuada para dar testimonio de Cristo".

George, nativo de Chicago, falleció el viernes a los 78 años tras una larga lucha contra el cáncer. El cardenal se retiró hace algunos meses después de anunciar que había fracasado su tratamiento para el cáncer renal. Fue sustituido por el arzobispo Blase Cupich.

El prelado tenía reputación de líder intelectual y figura prominente en algunos de los acontecimientos más destacados en la Iglesia estadounidense. Desempeñó un papel clave en la respuesta de la Iglesia al escándalo de abusos sexuales por parte de religiosos y dirigió la lucha de los obispos contra la la Ley de Cuidado de Salud Asequible por considerar que el programa de salud del presidente Barack Obama permitiría financiar abortos con dinero de los contribuyentes.

El papa Juan Pablo II designó a George para dirigir la tercera arquidiócesis de la nación en 1997.

Será enterrado en el solar familiar en el Cementerio de Todos los Santos en la vecina Des Plaines.