Estadounidense muerto en Pakistán desarrollaba negocios

Un estadounidense de 73 años que era rehén de extremistas y murió en un ataque con aviones teledirigidos se dedicaba al desarrollo de negocios. De acuerdo con su familia, su pasión era el trabajo y ayudar a las personas a salir de la pobreza.

El presidente Barack Obama anunció el jueves que Warren Weinstein murió en enero cuando Estados Unidos atacó con drones un complejo donde el empresario estaba retenido. Su familia fue informada de su muerte el miércoles.

El jueves, mediante un comunicado, su esposa Elaine Weinstein, dijo que la familia estaba consternada.

"Estábamos esperanzados de que quienes tienen la capacidad de tomar medidas en los gobiernos de Estados Unidos y Pakistán hicieran todo lo posibles para lograr su liberación y no hay palabras que describan nuestra decepción y desconsuelo", dijo Elaine Weinstein.

"Pero quienes tuvieron en cautiverio a Warren por tres años cargan con la principal responsabilidad. Puedo asegurarles que aún estaría vivo y en buenas condiciones si se le hubiera permitido volver a casa luego del tiempo que pasó en el extranjero ayudando a la gente en Pakistán".

Warren Weinstein, residente de Rockville, Maryland, era un experto en desarrollo de negocios en Pakistán contratado por la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID). Vivió en Pakistán desde 2004 hasta que fue secuestrado en 2011, cuatro años antes de que terminara su asignación.

Weinstein estaba "concentrado en ayudar a familias paquistaníes a salir de la pobreza y alcanzar una mejor vida para sus hijos", dijo Obama en la Casa Blanca. Era el director de J.E. Austin Associates en Pakistán, una compañía de asesoría para el gobierno y empresas de Pakistán con sede en Arlington, Virginia.

Cuando estaba en Pakistán, Weinstein usaba vestimenta tradicional del país y hablaba en lengua urdu.

Su esposa culpó al gobierno de Pakistán por no hacer más para ayudarlo.

"El regreso a salvo de Warren debió ser una prioridad para ellos por sus aportaciones al país, pero no tomaron medidas cuando tuvieron la oportunidad y su captura fue vista por ellos más como una molestia que como una prioridad", dijo.

Desde que fue secuestrado su familia tenía la esperanza de que podría regresar a salvo a casa.

"Si hubiera renunciado a la esperanza no habría podido levantarme cada día", dijo el año pasado su esposa de The Associated Press. Mantuvo su casa en buenas condiciones pero se negó a redecorar mientras su esposo estuviera ausente.

Weinstein apareció en un video a finales de 2013 pidiendo a Obama que negociara su liberación. Dijo que se sentía "totalmente abandonado y olvidado", pero era imposible saber si sus captores le obligaron a decir eso.

"Hace nueve años vine a Pakistán para ayudar a mi gobierno y lo hice en momentos en que la mayoría de los estadounidenses no querían hacerlo y ahora que necesito a mi gobierno me siento totalmente abandonado y olvidado", dijo en un video de 13 minutos de duración. "Por eso vuelvo a pedir que dé instrucciones a los funcionarios correspondientes para que negocien mi liberación".