La líder de partido escocés destaca en la política británica

Apenas mide un metro con 63 centímetros (5 pies 4 pulgadas), le encantan las prendas de color fucsia y no es candidata a ningún cargo electoral, pero Nicola Sturgeon es la personalidad más resonante en este momento en la política británica.

La líder del Partido Nacional Escocés probablemente será la figura decisiva después de las elecciones del 7 de mayo, ya que las encuestas de opinión indican que ninguno de los partidos grandes obtendrá la victoria con el margen necesario. Ella se ofreció este mes a unir fuerzas con el Partido Laborista para poner fin a las medidas de austeridad y ayudar a los pobres. El primer ministro conservador David Cameron comentó que dicha alianza sería "infernal" para la economía.

Con actuaciones sobresalientes en dos debates televisados a toda la nación, Sturgeon ha pasado al primer plano en la política británica y lo ha hecho con franqueza y actitud positiva.

"Es un fenómeno", comentó Ben Page, de la agencia encuestadora Ipsos-MORI. "Está haciendo todo lo que se supone que uno no haga en política y parece que le está dando resultados".

Hija de un electricista y una asistente dental, Sturgeon, de 44 años, es abogada graduada en la Universidad de Glasgow, en contraste con la elite de Oxford y Cambridge que domina la política británica. Fue proclamada líder del PNE y primera ministra de Escocia en noviembre después que el partido perdió un plebiscito para decidir si se independizaba o no del Reino Unido. El mentor de Sturgeon, Alex Salmond, renunció después que los nacionalistas escoceses perdieron la votación.

Según su biógrafo, Sturgeon tomó una decisión consciente de suavizar su imagen y distanciarse de la de "luchador callejero" de Salmond. Después de asumir como primera ministra, Sturgeon emitió un comunicado de prensa en el que informó que usaba un vestido de una diseñadora de su propia ciudad, calculando que sería algo nuevo en el ámbito de la política, dijo David Torrance, autor de "Nicola Sturgeon, una vida política".

Los ciudadanos anticipaban una Salmond con faldas. En cambio vieron a "una mujer de elegancia impecable, de fina elocuencia, paradigma de la moderación", comentó Torrance. "Los tomó por sorpresa".

Más de tres décadas después que la primera ministra Margaret Thatcher renunció, Sturgeon es una rareza en Gran Bretaña: una mujer en un alto cargo político.

"Se muestra como una mujer común y exitosa en un mundo repleto de políticos de traje oscuro que hablan como políticos", dijo Murray Pittock, autor de "¿Camino a la independencia? Escocia desde la década de 1960" y profesor en la Universidad de Glasgow. "Ahora la subestiman mucho menos que hace cuatro semanas".