La cifra de muertos por dos tormentas simultáneas se elevó el miércoles a 80 mientras áreas aisladas están reportando más fallecimientos y daños. También las autoridades informaron que al menos 58 personas estaban desaparecidas luego de un deslave provocado por el huracán Manuel en las montañas al norte del puerto de Acapulco.

La tormenta que el fin de semana devastó el puerto de Acapulco, en el Pacífico mexicano, ganó fuerza el miércoles y se convirtió en huracán, tomando una ruta que podría azotar las costa noroeste del país en la madrugada. Sería un tercer golpe a un país que todavía no se recupera del primer azote de Manuel como tormenta y del huracán Ingrid, en las costas del Golfo.

Las autoridades de Protección Civil del estado de Sinaloa dijeron que algunas áreas Escuinapa, El Rosario y Mazatlán. Al menos 60 familias, fueron evacuadas del pueblo pesquero de Yameto, en Navolato, Sinaloa. En el área afectada hay principalmente pueblos pesqueros.

En el estado de Guerrero, las autoridades llegaron por helicóptero al poblado montañoso de La Pintada, donde hubo un alud.

El deslave arrasó con muchas viviendas, informó el miércoles por la noche el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong. Agregó que los rescatistas evacuaron a 344 personas, entre ellos varios heridos, al menos uno gravemente.

Otros 45 serán evacuados por vía aérea el jueves, añadió. Osorio Chong dijo que existe el peligro de nuevos deslaves en la aldea cafetalera e indicó que hasta el momento no habían visto ni rescatado ningún cuerpo.

"No tenemos hoy en este momento ninguna persona que por el alud haya fallecido", dijo Osorio, quien refirió que un oficial de la Policía Federal estaba en el lugar para determinar la posibilidad de fallecidos.

En su paso por el puerto de Acapulco, al inicio de la semana, Manuel causó decenas de deslaves que amenazaban con incrementar cifra de muertos.

El director de Protección Civil, Ricardo de la Cruz, informó en rueda de prensa que sólo en Guerrero han muerto 48 personas, de ellas 18 en el turístico puerto de Acapulco.

El Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami dijo el miércoles que Manuel se aproximaba a la costa mexicana del Pacífico con vientos máximos sostenidos de 115 kph (75 mph). El vórtice de Manuel se encontraba a 30 kilómetros (20 millas) al sureste de Altata, en el estado de Sinaloa.

Manuel aún se desplazaba hacia el norte a 7 kph (5 mph), podría tocar tierra en unas horas y causar fuertes vientos y lluvias torrenciales. Amenazaba el noroeste del país en las costas del Golfo de California, cerca del balneario de La Paz.

En Acapulco, policías estatales resguardaban el miércoles la entrada de una tienda, parcialmente inundada y localizada en una de las principales avenidas del puerto, donde horas antes residentes entraron y se llevaron comida, ropa y en algunos casos pantallas de televisión y algunos aparatos electrodomésticos.

Cientos de personas caminaban entre las aguas estancadas del estacionamiento del almacén en busca de cualquier cosa, comida o bebidas, que los saqueadores pudieran haber tirado. Algunos pedían que se reabriera la tienda.

"Si no podemos trabajar, hay que venir por comida", dijo Anastasio Barrera, un pescador de 60 años que permanecía con su esposa fuera de la tienda. "El gobierno municipal no hace nada por nosotros y el gobierno estatal tampoco", agregó.

Con el aeropuerto cerrado y las autopistas bloqueadas, al menos 40.000 turistas quedaron varados tras haber acudido al puerto a disfrutar de un fin de semana largo con motivo de los festejos del inicio de la lucha de independencia de 1810.

Autoridades continuaron el miércoles la habilitación de algunos vuelos de líneas comerciales y aviones militares para hacer un puente aéreo y sacar a los turistas.

Aeroméxico e Interjet son las dos líneas que han sido autorizadas para enviar aviones al puerto, donde el miércoles el cielo se había despejado.

El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, dijo en Radio Fórmula que hasta la tarde del miércoles habían sido sacadas de Acapulco unas 5.300 personas en 49 vuelos. Aseguró que hacia el mediodía del viernes se estará en posibilidad de habilitar tramos carreteros para que más personas puedan dejar el puerto en vehículo.

Miles de personas, varias sudorosas, esperaban formadas fuera de un centro comercial que es utilizado por las autoridades como albergue y punto de encuentro para los turistas que esperan abordar alguno de los aviones.

Dentro del centro, Omar Díaz de 23 años, esperaba junto con su esposa, su bebé de apenas dos días de nacido y dos niños más en un colchón inflable cubierto con una sábana. Su casa se inundó y las pocas cosas que lograron salvar las tenían en bolsas de plástico alrededor de la improvisada cama.

Su mujer, Marisela Díaz de 24 años, dio a luz a su hija Paula Jasmin pocas horas después de que la tormenta tropical Manuel tocó tierra, pero le pidieron que abandonara el hospital local donde se encontraba porque no había suficientes camas.

"Perdimos todo, casa, cama, ventilador, refri, tele", dijo Omar.

Fuera del centro comercial, las personas que esperaban en interminables filas por un boleto de avión tenían menos suerte al tener que permanecer bajo el sol que reapareció el miércoles en Acapulco.

Catalina Clave, de 46 años y quien trabaja en la bolsa de valores en la ciudad de México, sudaba mientras esperaba en la fila.

"Cuarenta y ocho horas sin luz, sin agua corriente y ahora no podemos regresar", dijo Clave, quien llegó el viernes con su esposo y un grupo de amigos a una casa rentada. "No pido nada más que una lona e información".

____

Los periodistas de The Associated Press Martín Durán en Culiacán y E. Eduardo Castillo y Mark Stevenson en Ciudad de México, colaboraron con este despacho.

____

Michael Weissenstein está en Twitter como: https://twitter.com/mweissenstein