Joe Arpaio testifica en juicio por desacato

El comisario de la zona metropolitana de Phoenix, normalmente desafiante y duro en sus palabras, estuvo más amable y humilde de lo acostumbrado el miércoles mientras era interrogado en la corte sobre por qué violó una orden judicial al continuar las redadas de inmigración que lo caracterizan.

Joe Arpaio, jefe de policía del Condado Maricopa, dijo que aceptaba la responsabilidad por desobedecer la orden emitida en 2011, pero reiteró que había delegado la aplicación del mandato a sus abogados y personal. Se le preguntó si recordaba haber recibido la opinión de un abogado sobre transmitir el contenido clave de la orden.

"No que yo recuerde", respondió Arpaio.

El comisario podría enfrentarse a multas si es declarado culpable de desacato a la corte por sus admitidas violaciones al mandato y a otras dos órdenes emitidas en un caso de caracterización racial que perdió Arpaio. Los agentes de su oficina, a quienes nunca se informó sobre el mandato, violaron la orden durante aproximadamente 18 meses.

El jefe de policía también asumió la responsabilidad de que su agencia no entregase videos de detenciones viales en el caso de encasillamiento racial y de haber entorpecido la recopilación de esas grabaciones a través de los agentes después de que salieran a la luz algunos videos.

Arpaio hizo esas admisiones en un intento sin éxito de que se cancelara la audiencia. La vista por desacato es el intento más atrevido hasta la fecha de que el comisario responda por sus acciones.

Su voz no se alzó atronadora en la corte, como ocurre con frecuencia ante las cámaras de televisión. En lugar de ello estuvo afónico, parecía cansado y respondió a muchas preguntas diciendo que no recordaba. El abogado de Arpaio no ha tenido todavía oportunidad de interrogarlo en la corte.

El jefe de policía, cuyo testimonio está agendado para continuar el jueves, fue cuestionado sobre un ex supervisor de su escuadrón contra traficantes de personas, quien dijo que Arpaio le ordenó violar la orden de 2010.

Un día antes, el sargento Brett Palmer describió un tenso encuentro con Arpaio aproximadamente un mes después de que se emitiera la orden de 2011 en la que las autoridades federales de inmigración rechazaron aceptar inmigrantes que no habían violado la ley estatal. Palmer dijo que planeaba llevar a los inmigrantes a otra agencia federal de inmigración, pero se le ordenó que primero llamara por teléfono a Arpaio, que le ordenó no liberarlos. Palmer dijo que el alguacil posteriormente se retractó.

"Ésa es su versión", dijo Arpaio, agregando: "yo no doy órdenes a sargentos".

___

Interactivo AP:

http://hosted.ap.org/interactives/2013/reforma-migratoria /