La reforma electoral encuentra resistencias en Hong Kong

El gobierno de Hong Kong presentó el miércoles sus propuestas de reforma electoral, preparando el escenario para otra ronda de confrontaciones con los activistas a favor de la democracia y los legisladores que se oponen a las restricciones de candidatos a gobernar la ciudad.

El esperado paquete de reformas introdujo algunos cambios, pero cedió poco terreno ante los líderes pro democracia, que al rechazar la propuesta inicial del gobierno el año pasado desencadenaron unas protestas que ocuparon calles clave de la ciudad. El movimiento de protesta conocido como Occupy Central marcó el periodo de mayor inestabilidad en el enclave desde que China tomó el control de la ciudad de manos británicas en 1997.

La propuesta de reforma, que necesita la aprobación de la cámara legislativa antes del receso estival en julio, podría no conseguir la mayoría necesaria de dos tercios, o 47 de los 70 votos, para su aprobación. Los legisladores pro democráticos controlan 27 escaños, y el gobierno espera convencer a cuatro parlamentarios de que cambien de bando.

La secretaria jefe del gobierno, Carrie Lam, presentó el miércoles los detalles del paquete reformista a los legisladores. Según la propuesta del gobierno, cinco millones de votantes de la ciudad podrían elegir entre tres candidatos en 2017.

Pero el poder para seleccionar a los candidatos seguiría en poder de un comité de 1.200 miembros, formado por magnates y otras élites partidarias de Beijing, señaló. Las reformas permitirían hasta 10 candidatos seleccionados por el comité, que después reduciría el número a tres en una votación secreta.

Eso mantiene la línea marcada por Beijing en un borrador del 31 de agosto, que limitaba los candidatos y descartaba las candidaturas abiertas. Los líderes pro democracia han tachado el plan de "falsa democracia".

"La propuesta permite que un 'pequeño círculo' controle el resultado electoral al controlar el proceso de nominación. Hong Kong se convertirá en una máquina electoral", afirmó el parlamentario Alan Leong, prometiendo que el contingente pro democrático rechazaría el texto.

Leong y otras dos docenas de parlamentarios abandonaron la cámara tras el discurso de Lam. La mayoría de los inconformes lucían cruces amarillas en la ropa y algunos portaban paraguas, el símbolo del movimiento de protesta.

En declaraciones previas, el impopular jefe ejecutivo Leung Chun-ying, dijo que la ciudad no cedería ante las demandas de la oposición.

"En este momento, no vemos espacio para el compromiso", dijo, advirtiendo a los legisladores que ésta podría ser la última oportunidad de cambio en mucho tiempo, así que debían aprovecharla mientras pudieran.

"Lanzar una reforma política no es sencillo", dijo el gobernante, que fue seleccionado por el comité pro Beijing. "Si se veta esta vez, pasarán varios años hasta que pueda emprenderse de nuevo".

La disputa por el futuro político de Hong Kong ha dividido a la ciudad y subrayado las grandes diferencias con el gobierno en la China continental.

Los habitantes de Hong Kong, que fue colonia británica durante más de 150 años, sienten que su ciudad está a un mundo de distancia de China gracias a su estado de derecho y a sus garantías de derechos civiles al estilo occidental, como la libertad de expresión.

Beijing prometió al enclave que retendría el control sobre buena parte de sus asuntos bajo el principio de "un país, dos sistemas" y prometió permitir que los hongkoneses eligieran en algún momento a su propio jefe de gobierno. Pero la insistencia en que se filtre a los candidatos subraya el temor a que los líderes comunistas chinos estén estrechando su control sobre el territorio.

Joshua Wong, el joven líder estudiantil que se convirtió en el rostro más famoso de las protestas, rechazó el paquete de reformas.

"Estos ajustes menores presentados por el gobierno son del todo inútiles", dijo Wong, de 18 años. "Esperamos tener la libertad de elegir, en lugar de simplemente recibir el derecho a elegir a algunos de los candidatos".

Wong indicó que él y otros miembros del grupo Scholarism tenían previsto protestar el sábado en barrios donde se esperaba que Lam y otros miembros del gobierno hicieran campaña para recabar apoyo de los vecinos.

En un sondeo publicado el mes pasado por la Universidad China de Hong Kong, el 47% de los 1.009 encuestados dijeron que rechazarían reformas que excluyeran candidatos con "posiciones políticas diferentes" a las del gobierno chino, mientras que el 40% dijo que las aprobarían. El sondeo tiene un margen de error de 3,1 puntos porcentuales.

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La video reportera de AP Annie Ho contribuyó a este despacho.

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Kelvin Chan está en Twitter como https://twitter.com/chanman