Residentes de Arizona demandan a Patrulla Fronteriza

Los habitantes de un pequeño pueblo del sur de Arizona, que han pasado todo el año protestando por un punto de revisión de la Patrulla Fronteriza ubicado a 32 kilómetros al norte de México, dicen que debería permitírseles monitorear a los agentes desde una posición mucho más cercana a la actual.

Un magistrado federal en Tucson decidirá si pueden acercarse a 6 metros (20 pies) -- y no los 45 metros (150 pies) actuales -- luego de que abogados de ambas partes presentaran el martes sus alegatos. El juez Bruce G. Macdonald dijo que pronto tomará una decisión sobre la petición de los demandantes de emitir una orden contra las regulaciones de la Patrulla Fronteriza a los observadores.

"El derecho a monitorear es uno derecho primordial de expresión de la Primera Enmienda", dijo el abogado Winslow Taub.

La solicitud de un interdicto fue realizada por medio de una demanda entablada el año pasado por Leesa Jacobson y Peter Ragan, habitantes de Arivaca. La demanda indica que la Patrulla Fronteriza viola los derechos de la Primera Enmienda de los demandantes y los acosa durante sus intentos de supervisar y grabar a los agentes que laboran en el retén. Algunos manifestantes se han rehusado desafiantemente a informar de su estatus de ciudadanía.

La Patrulla Fronteriza cuenta con decenas de puntos de revisión en el suroeste y en estados del norte tales como Washington. Los puntos de revisión pueden ubicarse dentro de los primeros 160 kilómetros (100 millas aéreas) aledaños a la frontera del país, y generalmente están localizados en autopistas y pequeños caminos. Toda persona que atraviese un retén es cuestionada para que revele si es ciudadano estadounidense, y los agentes fronterizos deben tener sospecha justificada para detener a alguien en un punto de revisión.

El que está ubicado afuera de Arivaca se encuentra en un camino de dos carriles a unos 32 kilómetros (20 millas) al norte de la frontera con México. Muchos habitantes de Arivaca señalan que es invasivo e innecesario tener que detenerse y declarar su estatus de ciudadanía cada vez que dejan el pueblo. La Patrulla Fronteriza argumenta que los puestos de revisión son cruciales para detener el narcotráfico y el contrabando de humanos que logra superar la frontera.

Por ahora, Jacobson y Ragan solo quieren que se les permita estar más cerca de los agentes para monitorear su actividad. Los manifestantes de Arivaca a menudo se sientan a 45 metros (150 pies) y toman nota de qué tipo de autos pasan por el punto de revisión, la etnia aparente del conductor y si el vehículo es llevado a una inspección secundaria.

Pero el abogado del gobierno, Eric Beckenhauer, dijo que tener a los manifestantes tan cerca del punto de revisión es un riesgo a la seguridad pública para los agentes y los observadores que están cerca del tráfico. "Simplemente no es razonable pensar que la Patrulla Fronteriza puede realizar sus deberes en esas zonas", comentó.

Beckenhauer comparó los puntos de revisión de la Patrulla Fronteriza a los de la Administración de Seguridad de Transporte en el aeropuerto, señalando que ninguno de los dos es un foro público que permita monitoreo o protestas públicas.