Santos: "pagaré el costo político" de buscar la paz

El presidente colombiano Juan Manuel Santos se defendió el martes de los abucheos recibidos en la última semana y dijo que "si el costo de buscar la paz lo pago con mi capital político, estoy dispuesto a ello".

Tras la reciente matanza de 11 soldados a manos de las FARC, Santos ha vivido en carne propia los reproches de la población, primero el domingo durante una carrera de 10 kilómetros en Bogotá a beneficio de soldados heridos en combate, y al día siguiente en Medellín, donde fue recibido por medio centenar de personas con trompetas que gritaban "¡fuera Santos!".

"Pueden sabotear cada acto, pero no me detendré en la búsqueda de la paz para Colombia", respondió el mandatario, quien atribuyó los ataques a una maniobra de sus enemigos políticos.

"¿De qué le sirve al país el ambiente de pelea?", se preguntó. "Por encima de los gritos y trinos, pondré toda mi firmeza para buscar la paz", insistió durante la inauguración de la Feria del Libro de Bogotá que este año está dedicada a Macondo, el pueblo imaginario creado por el Nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez.

Precisamente parafraseando a García Márquez, Santos dijo que es momento de "pensar en los vivos que sólo quieren morir de viejos".

El rechazo que ha sentido el presidente colombiano en los últimos días se convirtió en largos aplausos el martes en la noche frente a un auditorio compuesto principalmente por escritores y editores.

La muerte de los soldados la semana pasada ha dado alas a los enemigos del proceso de paz, liderados entre otros por el expresidente Álvaro Uribe, que rechazan los diálogos que se mantienen en Cuba con la guerrilla desde hace más de dos años hasta que ésta no declare un alto al fuego definitivo acompañado de la entrega de armas.

Horas antes Santos había dicho que el balón del proceso de paz está en este momento en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

"Señores de las FARC: la pelota queda de su lado y es hora de que nos demuestren que para ustedes la paz es también ese bien soñado", sostuvo durante un acto público.

"Íbamos por un camino razonable, donde los enfrentamientos y las muertes se habían reducido, pero absurdamente insistieron la semana pasada en seguir demostrando que tienen el poder de destruir vidas, de destruir familias, de destruir esperanzas, y eso no puede seguir, no lo podemos soportar más años", afirmó Santos.

Las FARC atacaron el 14 de abril una unidad militar en una zona rural del municipio de Buenos Aires, en el departamento de Cauca, a unos 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Pese a la matanza de los militares, el presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Luis Augusto Castro, pidió el martes a las partes no retirarse de la mesa de conversaciones.

"No podemos repetir la historia del pasado que cada vez que se empezaba un proceso de paz, apenas había algo grave, se rompía", declaró el jerarca católico.

La guerrilla anunció en diciembre un cese unilateral e indefinido del fuego, que quedó en entredicho tras la última matanza.