Escuelas estatales: las fábricas de peloteros cubanos

Yasiel Puig, José Abreu y el resto de los peloteros cubanos que han llegado a las Grandes Ligas en años recientes salieron del mismo lugar: escuelas estatales de béisbol que producen cientos de jugadores cada año.

Mientras los equipos estadounidenses tienen sus propias academias en las que desarrollan a prospectos en otros países latinoamericanos como República Dominicana y Venezuela, los jugadores en Cuba son seleccionados desde temprana edad y enviados a escuelas especializadas que eventualmente nutren a docenas de ligas regionales y nacionales en todas las edades, además de la selección cubana.

"En Cuba la enseñanza del béisbol es desde pequeño, yo empecé con seis años", explicó Yasmany Tomás, un toletero que desertó de Cuba en 2014 y firmó un contrato por 68,5 millones de dólares con los Diamondbacks de Arizona. "A los seis años era una base muy fundamental, con muy buenos entrenadores desde pequeño, y eso es lo que hace que un atleta tenga una buena carrera".

A medida que más jugadores cubanos salen del país, las academias cubanas se han convertido, sin proponérselo, en una especie de finca para los equipos de Grandes Ligas, que evalúan y siguen el rendimiento de los jugadores mayormente cuando viajan con las selecciones nacionales de diferentes edades.

"Obviamente en Cuba el nivel de béisbol amateur que se está jugando es muy superior a nuestros países" latinoamericanos, comentó el dominicano Junior Noboa, vicepresidente de los Diamondbacks para América Latina. "Sus programas deportivos son más organizados que los nuestros, en eso estamos claros".

Un vistazo al programa cubano de béisbol: