Bajos negros hablan de su experiencia en la ópera

Cuando el rey Felipe II de España se enfrente a El gran inquisidor en "Don Carlo" de Verdi en la Academia de la Música, no sólo retratarán la historia sino que también le dejarán una pequeña huella pues se considera que esta es la primera ocasión que una compañía de ópera de renombre tiene a dos estadounidenses de raza negra en esos papeles.

El bajo-barítono Eric Owens encabeza el elenco en el papel del rey en la nueva producción de la Ópera de Philadelphia, que se presentará en cinco funciones a partir del viernes, mientras que el bajo Morris Robinson interpreta el papel de El inquisidor, que es menor pero decisivo para la trama. Su fuerte encuentro, que dura menos de 10 minutos, es una de las grandes escenas de la ópera y una de las pocas compuestas para dos voces masculinas.

Ambos son unos cuarentones, pero están en diferentes etapas de su carrera. Owens, quien creció en Philadelphia, estudió canto en la Universidad de Temple en el Instituto Curtis, desarrollando una voz que le permite destacar en papeles de barítono así como en los de bajos.

Robinson, quien creció en Atlanta, estudió en el colegio militar The Citadel con una beca de futbol estadounidense (jugaba en la línea ofensiva) y comenzó a estudiar ópera hasta que tenía unos 30 años, cuando su profunda y expansiva voz de bajo llamó la atención de los profesores en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra.

Recientemente ambos conversaron con The Associated Press sobre sus carreras, su trabajo en conjunto y los retos de ser cantantes de ópera negros.

AP: ¿Cómo se interesaron en la ópera?

Owens: A mí me encanta la ópera desde que tenía 8 años. La música clásica se apoderó de mí dese muy pequeño, antes de que tuviera cualquier deseo de cantar. Ansiaba las transmisiones de radio de la Ópera Metropolitana de los domingos.

Robinson: (Ríe) Eres todo un nerd ¿verdad? Casi al mismo tiempo que Eric estaba escuchando esos programas, mi único contacto con la ópera era Bugs Bunny y "Kill the Wabbit". Me la pasaba tratando de conseguir grabaciones de The Sugarhill Gang. La música clásica no comenzó a interesarme sino hasta que estaba en secundaria. Me di cuenta que no podía estar en la banda y en el equipo de fútbol así que dejé la banda y entré al coro.

AP: ¿Qué se siente interpretar esos papeles tan peculiares en este momento de sus carreras?

Owens: Se siente bien. Con Verdi pasa que las cosas hacen clic donde deben de embonar. Si la técnica no es como un reactor nuclear que sigue y sigue sin detenerse, Verdi te da una paliza. Si cantas cualquiera de estas arias sientes que acabas de hacer 100 sentadillas.

Robinson: No lo puedes fingir. El gran inquisidor cubre todo lo que se espera que pueda cantar un bajo, de un mi grave a un fa agudo, está ahí y se requieren muchos legatos sostenidos. Eric acaba de cantar su aria y está devastado y entonces entro yo (Owens lo interrumpe: 'fresco como una lechuga') y le digo al rey qué hacer. Uso mis hilos de marioneta para controlarlo. Y cuando tienes un tipo así cantando frente a ti tienes que llegar más profundo y dar un poco más.

AP: Por lo que nos dicen esta es la primera ocasión en la que ambos personajes son interpretados por cantantes negros. Los archivistas en la Ópera Metropolitana y Ópera América dijeron que no pudieron encontrar ejemplos en los que esto hubiera ocurrido antes. ¿Sienten que están marcando un hito?

Robinson: Quizá sea pura coincidencia, pero creo que sí es importante. Acabo de terminar "La flauta mágica" en Houston donde teníamos una Pamina negra (Nicole Heaston), un Papageno negro (Michael Sumuel) y un Sarastro negro (Robinson), así que eso fue enorme. No sé si este es un parteaguas, pero creo que habla muy bien que no fue un impedimento para que ellos nos contrataran.

Owens: Antes que nada creo que la Ópera de Philadelphia nos contrató por la manera dinámica en la que se complementan nuestras voces y le va muy bien a los papeles. Que seamos negros, no me gustaría decir que es un efecto colateral, pero sí diría que es sólo la cereza del pastel.

AP: ¿Se consideran modelos a seguir para jóvenes negros interesados en cantar ópera?

Robinson: Creo que le damos esperanza a muchos chicos que están estudiando, que se ven como nosotros y buscan desarrollarse en esta carrera y no encuentran muchos ejemplos.

Owens: Para mí fue algo grande cuando estaba aprendiendo y veía gente de color. Lo que es bueno de este acontecimiento es que sí pasamos mucho tiempo siendo la única persona negra en una sala, en una compañía incluso en una ciudad. Hace poco, durante todo el escándalo por Trayvon Martin estaba en Suiza con la Filarmónica de Berlín. Entré a la sala de conciertos y de pronto me di cuenta que era la única persona negra en la sala. Y no me había fijado mucho en eso en los últimos 20 años. Pensé ¿cómo se sentiría una persona blanca siendo la única constantemente en su carrera?

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En internet:

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