Arranca negociación de presupuesto en el Capitolio

Las reducciones al Medicare, la ley de servicios médicos y 40.000 millones de dólares no solicitados para operaciones militares en el extranjero serán los principales puntos de la agenda del Congreso estadounidense cuando los negociadores se reúnan el lunes para comenzar a afinar un plan republicano de presupuesto para el próximo año y más a futuro.

Planes de presupuesto ya aprobados separadamente por la Cámara y el Senado tienen mucho en común. Los dos desean usar el proceso de vía rápida para rechazar la ley de servicios médicos del presidente Barack Obama. Ambas contemplan asignaciones extraordinarias, exentas de los límites del presupuesto, para nuevas armas y entrenamiento de las fuerzas estadounidenses.

En centro del debate está una medida de cumplimiento no obligatorio para el año fiscal 2016 que comienza el 1 de octubre. Los republicanos de la Cámara y el Senado han apoyado fuertes reducciones a programas como el Medicare, Medicaid, proyectos de autopistas y el presupuesto de agencias nacionales como una forma de equilibrar el presupuesto federal en una década, todo ello sin aumentar los impuestos.

Según las normas de presupuesto del Congreso, éste tiene primero que aprobar un documento ilustrativo de cumplimiento no obligatorio llamado resolución de presupuesto. Esas medidas son amplias en su alcance, pero su impacto práctico se siente más directamente en leyes posteriores que financian los presupuestos operativos de las agencias, reducen o aumentan los impuestos o realizan cambios a programas de prestaciones cuyos presupuestos de otra manera funcionan en piloto automático.

En la primera sesión del lunes está programado que hablen numerosos representantes y senadores.

Sin un aliado en Casa Blanca, los republicanos han dado pocas muestras de que desean usar sus mayorías legislativas para implementar sus reducciones más controversiales con leyes de cumplimiento obligatorio. Ese es un enfoque más cauteloso que el de los republicanos, liderados por Newt Gingrich, tomaron hace 20 años cuando tomaron el control de Washington y presentaron un presupuesto equilibrado al presidente Bill Clinton, quien rápidamente lo vetó y ganó un posterior enfrentamiento para interrumpir las operaciones del gobierno.

En este momento hay poco apetito por una batalla sangrienta sobre el presupuesto, pero representantes demócratas han abierto la puerta a usar una ley de gastos posterior para algo más que simplemente afectar la ley de servicios médicos de Obama. Leyes para reducir los costos del Servicio de Correos y poner fin a la entrega de correspondencia los sábados es una opción, al igual que reducir el programa de cupones de alimentos, becas Pell, préstamos a estudiantes y subsidios al servicio aéreo a zonas rurales, entre otros.

Los senadores republicanos se han mostrado más cautelosos y no han detallado muchas de sus reducciones propuestas. Han rechazado un plan de su partido de la Cámara para convertir el Medicare en otro programa de cupones para los que se retiren en el futuro, y se muestran menos agresivos en reducir los gastos en programas como Medicaid y los cupones de alimentos.

Los senadores republicanos han indicado que prefieren un ataque concentrado en la ley de servicios médicos que llaman "Obamacare", en vez de un esfuerzo amplio para reducir los déficits. Y prevén que solo dos comisiones, ambas con jurisdicción sobre la ley de servicios médicos, redactarán una medida presupuestaria a prueba de tácticas legislativas dilatorias, conocida como proyecto de ley de conciliación. Los republicanos de la Cámara han indicado a 13 comisiones que estudien el presupuesto en busca de ahorros para una medida potencial de conciliación.