Jefe rebelde en Yemen deja entrever desacuerdos de alianza

En medio de los ataques aéreos que encabeza Arabia Saudí, un jefe rebelde chií en Yemen prometió el domingo no rendirse en un discurso incoherente en el que rechazó los intentos de Naciones Unidas para frenar la violencia en el país, aunque incluso el partido político del anterior gobernante acogió los esfuerzos internacionales para un alto el fuego.

El mensaje del líder rebelde Abdul-Malek al-Huti, el primero que pronuncia desde el inicio de la campaña de ataques aéreos, dejó entrever que han surgido desacuerdos en su alianza con el otrora presidente de Yemen, Alí Abdalá Salé. Sin embargo, sus palabras no mostraron indicios de un repliegue en la actual ofensiva de los rebeldes después de que capturaran la capital, Saná, y obligaran al presidente Abed Rabbo Mansur Hadi a huir al exilio.

"El gran pueblo yemení jamás se rendirá ni jamás será sojuzgado", declaró al-Huthi.

Arabia Saudí y países aliados emprendieron el 26 de marzo su campaña de ataques aéreos para repeler el avance huti que dio inicio en septiembre.

Los gobiernos occidentales y los países árabes sunníes acusan a los hutíes, que son predominantemente chiíes zayidíes, de recibir apoyo militar de Irán.

Teherán y los rebeldes rechazan las versiones en ese sentido, aunque la República Islámica ha enviado asistencia humanitaria al país.

Hasta el martes, debido a los ataques aéreos habían muerto centenares de combatientes hutíes y cuando menos 364 civiles, según la ONU.

Mientras al-Hutí acusaba a Arabia Saudí, Estados Unidos e Israel de orquestar la campaña de ataques contra las fuerzas rebeldes, el partido político de Salé, que fue mucho tiempo gobernante autócrata de Yemen, dijo que acogía la resolución de la ONU en la que se exigía un alto el fuego en el país.

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Contribuyeron a este despacho los periodistas de The Associated Press Sam McNeil, en Amán, Jordania, y Merrit Kennedy, en El Cairo.