Guatemala: Vicepresidenta se deslinda de caso de corrupción

La vicepresidenta guatemalteca Roxana Baldetti se deslindó de la millonaria defraudación que, según investigadores, dirigía Juan Carlos Monzón, su ex secretario privado, ahora prófugo de la justicia.

"A ustedes les debería dar seguridad que nadie al más alto nivel del Estado está involucrado en esta estructura", dijo en conferencia de prensa Baldetti, quién aseguró que ella no forma parte de la red del crimen organizado descubierta.

La mandataria mostró videos de años anteriores en los que ella decía que ya se investigaban estructuras que defraudaban al fisco y que éstas pronto darían resultados, tiempo en el cual Monzón laboraba para ella como su mano derecha.

El jueves, la fiscalía junto con la Comisión contra la Impunidad en Guatemala, organismo de Naciones Unidas con la misión de combatir el crimen organizado en el país, anunció la desarticulación de una estructura de más de 20 personas, entre funcionarios de alto nivel y particulares que crearon una red para desfalcar al Estado guatemalteco en varios millones de quetzales.

Mientras se anunciaba la detención de los miembros de la estructura, Monzón, el supuesto líder de la banda, se encontraba junto a Baldetti en Corea del Sur, donde ella recibió un doctorado honoris causa de una universidad local.

Según la mandataria, está era la primera vez que ella viajaba junto a Monzón y fue ella misma la que le contó a su ex secretario sobre la investigación y lo destituyó del cargo.

"Después ya no supe de él", dijo. Desde ese día ya no se conoció del paradero del ex secretario.

Cuestionada por periodistas sobre su paradero, desconocido durante más de 48 horas, la vicemandataria abandonó el recinto donde brindaba declaraciones sin aclarar las dudas de periodistas.

El viernes, el presidente Otto Pérez descartó pedirle la renuncia a Baldetti argumentando que ella no sabía sobre la estructura.

Según la investigación, la red denominada "la línea" estaba integrada por funcionarios de alto, medio y bajo rango relacionados a la recaudación de impuestos en el país y personas particulares, con el fin de defraudar al fisco.

Más de 1.000 empresas y empresarios habrían hecho uso de "la línea" para evadir impuestos, lo que también se investiga.

Entre los capturados figura Omar Franco, director de la Superintendencia de Administración Tributaria, organismo a cargo del control y la recaudación de impuestos en el país y quién ejerce uno de los más altos cargos en materia de control aduanero del país, así como el antecesor en el cargo, Carlos Muñoz.